Investigación en Responsabilidad Social Empresaria y Sustentabilidad Corporativa: evolución, tensiones actuales y perspectivas futuras*

Research on Corporate Social Responsibility and Corporate Sustainability: Evolution, current tensions, and future perspectives

Pesquisa em Responsabilidade Social Empresarial e Sustentabilidade Corporativa: evolução, tensões atuais e perspectivas futuras

Cuadernos de Administración, vol. 34, 2021

Pontificia Universidad Javeriana

Celina N. Amato a

Universidad Nacional de Córdoba, Argentina


Recibido: 30 Enero 2020

Aceptado: 20 Enero 2021

Resumen: El artículo tiene como objetivo comprender la evolución de los constructos Responsabilidad Social Empresaria y Sustentabilidad Corporativa de acuerdo con distintos paradigmas de la investigación en management, así como también las tensiones actuales y posibilidades de investigación futura. La metodología elegida es la revisión terciaria de literatura. Como resultados se destacan la situación de convergencia de ambos conceptos, que dificulta la claridad para el avance de la investigación y las críticas hacia ellos (business case, profecía autocumplida, invisibilización de stakeholders y reproducción del paradigma capitalista de producción y consumo). Las perspectivas futuras de investigación se relacionan con la profundización de cada constructo por separado, la incorporación de otras teorías y disciplinas al análisis y la integración del pensamiento de corrientes críticas.

Códigos JEL: M14, Q01, Q56

Palabras clave:Estudios críticos en administración, revisión terciaria de literatura, triple cuenta de resultados.

Abstract: The paper aims to understand the evolution of the Corporate Social Responsibility and Corporate Sustainability constructs according to different management research paradigms, as well as current tensions and future research possibilities. The methodology adopted is a tertiary review of the literature. The situation of the convergence of the two concepts, which makes it difficult to have clarity for the advance of research, and criticism towards both constructs (business case, self-fulfilling prophecy, invisibility of stakeholders, and reproduction of the capitalist paradigm of production and consumption), stand out as results. Future research perspectives are related to the deepening of each construct separately, the incorporation of other theories and disciplines into the analysis, and the integration of nonmainstream ideas.

JEL Codes: M14, Q01, Q56

Keywords: Critical management studies, tertiary literature review, triple bottom line.

Resumo: O artigo visa entender a evolução dos conceitos Responsabilidade Social Corporativa e Sustentabilidade Corporativa, segundo distintos paradigmas de pesquisa em managment, e as tensões atuais e as possibilidades de pesquisas futuras. A metodologia utilizada é a revisão terciária de literatura. Nos resultados, se destaca a situação de convergência de ambos os conceitos o qual dificulta a clareza para o avance nas pesquisas e as críticas em relação a eles (bussines case, profecia auto-cumprida, encobrimento de stakeholders e reprodução do paradigma capitalista de produção e consumo). As perspectivas futuras de pesquisa se relacionam com o estudo a fundo de cada conceito por aparte, a incorporação de outras teorias e disciplinas na análise e a integração do pensamento de correntes críticas.

Códigos JEL: M14, Q01, Q56

Palavras-chave: Estudos críticos em administração, revisão terciária de literatura, triplo resultado final.

Introducción

En la literatura del management hay bastantes escritos acerca de la relación entre empresa, ambiente y sociedad, en los cuales los autores utilizan diversos conceptos para referirse a ello. Dos de los constructos más utilizados son Responsabilidad Social Empresaria –RSE– y Sustentabilidad Corporativa –SC–, precisamente, es menester de este trabajo analizar como ha sido abordado cada uno de ellos desde la investigación.

El origen de la RSE puede encontrarse en el famoso trabajo de Bowen (1953) acerca de la moralidad de los empresarios –incluso mucho antes si pensamos en Carnegie y la filantropía o en las funciones morales de los ejecutivos de Barnard– bajo un paradigma del management asociado a la moralidad, la obligación y el deber social (Carroll, 1999; Drucker, 1954; Acquier, Gond & Pasquero, 2011).

El origen de la SC se asocia a los límites demostrados por los recursos naturales dado el crecimiento económico ilimitado (Meadows, Meadows, Randers & Behrens, 1972). Ya en 1960 libros como La Primavera Silenciosa de Carson y La Bomba Demográfica de Ehrlich planteaban preguntas con respecto a estos límites (Latapí Agudelo, Jóhannsdóttir & Davídsdóttir, 2019). Posteriormente, el aumento del interés por la SC puede ser atribuido al crecimiento de los grandes problemas globales y la percepción social de que las empresas debían proveer soluciones a ellos (Meuer, Koelbel & Hoffmann, 2020). Esta situación se pone de manifiesto cuando adquiere popularidad el término desarrollo sostenible –DS– (Comisión Mundial sobre Medio Ambiente y Desarrollo – CMMAyD, 1987); aunque teóricamente son conceptos diferentes (Castro, 2004; Gladwin, Kennelly & Krause, 1995; Lélé, 1991). Esta visión se asocia a un nuevo paradigma de inclusión del debate “verde” en Administración (Linnenluecke & Griffiths, 2013).

La literatura ha encontrado abordajes diferenciados para estos constructos lo cual permite pensar que estamos ante enfoques distintos, con raíces teóricas diferentes (Amato, Buraschi & Peretti, 2016; Ashrafi, Adams, Walker & Magnan, 2018; Bansal & Song, 2017; Meuer et al., 2020; Montiel, 2008). Pero en la actualidad ambas conceptualizaciones incluyen la integración de las dimensiones económicas, sociales y ambientales (Montiel, 2008) o de la triple cuenta de resultados –TBL por sus siglas en inglés– (Elkington, 1994, 1997, 2004) y muchas de las definiciones y construcciones teóricas son convergentes (Bansal, 2005; Carroll, 1999; Montiel, 2008; Montiel & Delgado-Ceballos, 2014).

Esta situación ha propiciado la existencia de un campo difuso que ha frenado el crecimiento en la investigación (Bansal & Song, 2017), dada la importancia de tener bien definidos, claros y acordados los constructos para poder reproducir resultados (Meuer et al., 2020; Montiel, 2008). Esta convergencia ha dado lugar a la aparición de críticas hacia ambos términos que constituyen tensiones importantes a tener en cuenta para el avance de la investigación.

En este contexto se plantean los siguientes interrogantes: ¿Cuál ha sido la evolución de la investigación en ambos constructos? ¿Cuáles son sus diferencias y similitudes? ¿Cuáles son las tensiones actuales? y ¿Qué perspectivas a futuro tienen?, siendo el objetivo de este artículo analizar la evolución y estado del arte de la investigación en RSE y SC con el fin de detectar diferencias y similitudes, y ensayar posibles perspectivas de investigación futura en función de las tensiones actuales.

El artículo plantea una revisión orientada teniendo en cuenta aspectos diferenciales. Se trata de una revisión terciaria de literatura con énfasis en la selección de artículos con mayor impacto, lo cual no ha sido contemplado con anterioridad. Se profundiza en la separación de ambos constructos, tal como lo reclama la literatura reciente (Ashrafi et al., 2018; Bansal & Song, 2017), continuando la investigación en un tópico tan crucial para la academia y la sociedad como lo es la RSE y la SC (Etzion, 2007). Se incorporaron artículos de journals que no responden al mainstream (específicamente los estudios críticos en administración –ECA–1), considerándose también distintivo el estar escrito en español y dirigido a la comunidad hispano-hablante (Sanabria, Saavedra, & Smida, 2015).

El artículo se estructura de la siguiente manera: a continuación se explicita la metodología; en la discusión se desarrolla la evolución de la investigación de ambos conceptos y sus principales diferencias, similitudes, tensiones actuales y perspectivas a futuro; finalmente, se incluyen algunas conclusiones y limitaciones.

Metodología

La metodología elegida fue la revisión bibliográfica orientada que se llevó a cabo en dos etapas. En la primer etapa, el objetivo fue encontrar artículos de revisiones de literatura previas (e.g. Martins & Pato, 2019) sobre los constructos RSE y SC, sin fines de exhaustividad ni de sistematización bibliométrica sino para profundizar el análisis de acuerdo con el objetivo planteado. Dados los criterios de búsqueda y la selección arbitraria, quedaron afuera aquellos reviews que relacionan estos temas con otros importantes (como economía circular, transición a la sustentabilidad, desarrollo sustentable, políticas públicas sustentables, etc.).

La elección de estas revisiones se realizó teniendo en cuenta criterios de calidad, como la búsqueda a través de bases de datos –BD– reconocidas y el número de citas de los artículos. Se utilizaron determinados algoritmos de búsqueda y se seleccionaron las publicaciones que aparecieron dentro de las primeras veinte en cada BD, ordenadas de acuerdo con el número de citas o relevancia, y que estuvieran estrechamente relacionadas con el objetivo de este trabajo. Además, se incluyó un algoritmo específico para incorporar en los resultados artículos de corrientes críticas. Esta etapa se resume en tabla 1.

Tabla 1
Criterios de búsqueda para la elección de artículos de la etapa 1 de la metodología
Criterios de búsqueda para la elección de artículos de la etapa 1 de la metodología


Fuente: elaboración propia.

De acuerdo con estos criterios, el total de reviews seleccionados fueron 29 y se resumen en tabla 2. En la tablaA1 del anexo se detallan sus principales características.

Tabla 2
Reviews seleccionadas en la etapa 1 de la metodología (ordenados cronológicamente)

Reviews seleccionadas en la etapa 1 de la metodología (ordenados cronológicamente)

*Se recurrió a una BD general para el número de citas, tomando Google Scholar (https://scholar.google.com) al 28/10/2020.

**En Elkington no se tuvieron en cuenta las citas, dado que es el creador de la TBL y sus trabajos aportan en esta creación.


Fuente: elaboración propia.

En la segunda etapa se prosiguió con la revisión bibliográfica hacia delante y hacia atrás de los artículos de tabla 2, con el fin mejorar la representación de artículos relevantes. Para este proceso el criterio fue escoger publicaciones que estuvieran citadas por al menos cuatro de los artículos de la tabla 2. Así, surgieron otros 30 trabajos que se resumen en tabla 3.

Tabla 3
Artículos seleccionados en la etapa 2 de la metodología (ordenados por frecuencia)
Artículos seleccionados en la etapa 2 de la metodología (ordenados por frecuencia)

*Estos trabajos se incluyen excepcionalmente porque sus autores tenían mucha frecuencia con otros artículos, aunque no llegaran al mínimo de cuatro con la obra aquí referida.


Fuente: elaboración propia.

Finalmente, el conjunto total de artículos seleccionados para el análisis fue de 59. Por cuestiones de extensión no se incluyen aquí aspectos descriptivos de este conjunto, pero pueden ser solicitados a la autora por correo electrónico.

Discusión

Evolución histórica

La evolución histórica de la investigación en management sobre ambos constructos se analiza considerando cuatro etapas asociadas a distintos paradigmas2, en las cuales se destacan las distinciones teóricas entre RSE y SC, sus similitudes, y las tensiones actuales; todo lo cual se sintetiza en la figura 1.

Evolución histórica de la investigación en RSE y SC
Figura 1
Evolución histórica de la investigación en RSE y SC

Nota: el paradigma de la tensión recurre al clásico diagrama de Venn sin intensiones de seguir tradiciones científicas reduccionistas y conociendo que existen alternativas más completas (e.g. Asrafi et al., 2018; Lozano, 2008).



Fuente: elaboración propia en base a Bansal y Song (2017).

En el periodo de tiempo analizado se identifican claramente cuatro paradigmas: 1) moralidad de los empresarios, asociado al business ethics y luego al business & society; 2) límites del crecimiento o la inclusión del debate “verde” en Administración; 3) convergencia de la rentabilidad con la sociedad y el ambiente o de la RSE y la SC; y 4) tensiones en la relación empresa-sociedad-ambiente. La idea de “¿Futuro?” de la figura 1 es el posible inicio de un quinto paradigma3, en el cual la comunidad científica tiene conocimiento de los anteriores y se pregunta ¿cómo avanzar con estas tensiones?, en un contexto en el cual las firmas ya no pueden eludir estos temas sino que deben ser parte de sus estrategias y decisiones (Latapí Agudelo et al., 2019).

Estos paradigmas se desarrollan a continuación.

Distinciones teóricas: moralidad de los empresarios y debate “verde” en Administración

Entre 1950 y 1960 comienza la investigación en RSE cuestionando los límites del capitalismo, con base en el razonamiento normativo y la economía del bienestar para juzgar la idoneidad de las acciones de las empresas (para una descripción detallada de los orígenes de la RSE, anteriores a 1950, ver Latapí Agudelo et al., 2019). En management argumentaron que las responsabilidades morales hacia la sociedad y los marcos legales deberían guiar las decisiones de los gerentes (Bansal & Song, 2017). Expresaron preocupación por las cuestiones sociales siendo el marco teórico inicial el del valor del accionista o shareholder en contraposición a los derechos de las partes interesadas o stakeholders (Bowen, 1953; Friedman, 1970). Uno de los detractores más citados al respecto es Friedman por haber asegurado que la única responsabilidad social del accionista era la de maximizar las ganancias de la empresa (Friedman, 1970).

Los trabajos de Barnard (1938), Bowen (1953) –considerado en gran parte de la literatura como el padre de la RSE (Acquier et al., 2011)–, Drucker (1954), Frederick (1960), Ackerman (1973), Davis (1973), Preston y Post (1975), aparecen como los destacados en cuanto a esta primera aproximación de la RSE (Bansal & Song, 2017; Carroll, 1999; Latapí Agudelo et al., 2019; Lee, 2008). La dimensión ambiental no estaba incluida en las primeras definiciones (Carroll, 1999; Dahlsrud, 2008), ni en las teorías y enfoques utilizados (Garriga & Melé, 2004).

Los trabajos iniciales se centraban en la moralidad de los empresarios, siendo el foco el business ethics y sólo hasta fines de la década de 1970 comienzan a virar la mirada hacia el business & society (Lockett, Moon & Visser, 2006; Perdomo & Escobar, 2011) influenciada, en parte, por la proliferación de movimientos sociales y de legislación social y ambiental (Latapí Agudelo et al., 2019). Las empresas comienzan a centrarse en la implementación de la RSE más que en la discusión de si debían o no hacerlo (Lee, 2008). Se comienza a ver a las personas de negocios preocupadas por la filantropía y las relaciones con la comunidad (Carroll, 1999), y surgen las firmas más renombradas de RSE: Body Shop en el Reino Unido y Ben & Jerry´s en Estados Unidos (Latapí Agudelo et al., 2019).

Paralelamente, entre 1970 y 1980 otro grupo de investigadores comenzaron a alertar sobre los efectos perjudiciales del crecimiento económico ilimitado sobre el ambiente, dados los límites demostrados por los recursos naturales (Meadows et al., 1972). Mebratu (1998) destaca los acontecimientos que forjaron este paradigma: las obras de los economistas Malthus y Ricardo; la Conferencia sobre Ambiente Humano de la ONU en Estocolmo (1972); el reporte del Club de Roma (1972); el libro Small is beautiful de Schumacher (1979); el Programa de Ambiente de la ONU (1978); la Estrategia Mundial de Conservación (1980); y el Reporte Brundtland (CMMAyD, 1987), que popularizó el término desarrollo sostenible –DS–4.

Los investigadores del management aceptaron este nuevo paradigma y comenzaron a trabajar el concepto de SC. Linnenluecke y Griffiths (2013) llaman este proceso el debate “verde” en Administración cuando se empieza a incluir al ambiente natural como tercer pilar de responsabilidad de una empresa. El aumento del interés por la SC puede ser atribuido a la emergencia de los grandes problemas globales y la percepción social que las empresas deben proveer soluciones a ellos (Meuer et al., 2020), y crece cuando comienza a adquirir popularidad el término DS. Aunque la literatura analizada encuentra que SC y DS son conceptos claramente distintos (Ashrafi et al., 2018; Castro, 2004; Gladwin et al., 1995; Lélé, 1991; Meuer et al., 2020; Montiel, 2008; Olawumi & Chan, 2018).

Estos investigadores se centraron en que las empresas eran sistemas anidados en otros sistemas mucho más amplios –macroeconómicos, políticos, sociales y ecológicos– siendo el centro las cuestiones ambientales. Argumentaron que el exceso de producción industrial y de consumo humano estaba contribuyendo a los desequilibrios ambientales, que en última instancia socavarían los sistemas empresariales y económicos (Gladwin et al., 1995; Hart, 1995; Meadows et al., 1972; Shrivastava, 1995). Siguiendo a Montiel y Delgado-Ceballos (2014), el término SC se incorpora por primera vez cuando Gladwin et al. (1995) lo describen y se profundiza cuando Bansal (2005) lo operacionaliza como un constructo tridimensional. Meuer et al. (2020), en su análisis de definiciones seminales de SC, incluye como primeros los trabajos de Elkington (1997) y Atkinson (2000).

Como se decanta, las raíces teóricas de RSE y SC son diferentes. Bansal y Song (2017) realizan un detallado análisis sobre este aspecto indicando que los orígenes de cada uno se remiten, de alguna manera, a la distinción entre ética y ciencia. Las raíces en la ética de la RSE dan sentido a los valores detrás de la gestión empresarial, por ello que sus primeros autores hablaban de moralidad, obligación y deber social (Bowen, 1953; Carroll, 1999; Drucker, 1954) y, a través de esta comprensión ayudar a prescribir acciones. Las raíces en la ciencia de la SC se sustentan en que el impacto de las actividades empresariales en el entorno natural era tan significativo que impedía el bienestar social, pretendiendo descubrir las causas de este fenómeno y dando importancia a los hechos más que a los valores asociados a las mismas.

También existen diferencias en cuanto a las asunciones sobre para quién o para qué una empresa debía ser responsable o sostenible. La RSE considera a la empresa como un actor social (McWilliams, Siegel, & Wright, 2006) que se encuentra en el centro de la escena y desde allí se relaciona con sus stakeholders debiendo satisfacer sus demandas (Bansal & Song, 2017), destacándose la influencia de esa teoría (Donaldson & Preston, 1995; Freeman, 1984). En cambio, la SC ve a las empresas como sistemas anidados dentro de otros sistemas, incluidos los sistemas sociales y naturales (Gladwin et al., 1995), donde todos están interconectados (Montiel, 2008). Los investigadores no asumen a ningún actor como central (Bansal & Song, 2017) pero destacan la importancia de la preservación del ambiente para la subsistencia de todos los sistemas.

Por último, podemos señalar distinciones en la concepción de cada constructo sobre el ambiente natural. La RSE se relaciona con el tecnocentrismo, que refleja el dominio humano sobre la naturaleza, y el antropocentrismo en el cual hay un valor de uso del ambiente; versus la SC que se relaciona con el ecocentrismo en el cual existe un valor intrínseco del ambiente, independiente del valor para la humanidad (Bansal & Song, 2017; Gladwin et al., 1995; Montiel, 2008). Y también, desde una mirada temporal: algunos autores argumentan que el concepto de SC posee una noción de largo plazo; y el de RSE, de corto plazo (Asrafi et al., 2018; Bansal & Desjardine, 2014; Lozano, 2008).

Estas diferencias principales se resumen en tabla 4. Es de esperar que los investigadores que siguen a cada uno de estos enfoques puedan continuar explotándolos centrados en los asuntos distintivos que competen a cada cual.

Tabla 4
Principales diferencias entre los constructos de RSE y SC
Principales diferencias entre los constructos de RSE y SC


Fuente: elaboración propia con base en Asrafi et al. (2018), Bansal y Desjardine (2014), Bansal y Song (2017); Gladwin et al. (1995), y Montiel (2008).

Similitudes: convergencia

A partir de 1990 inicia una etapa de convergencia en la investigación en la cual ambos términos comenzaron a utilizarse indistintamente. Los investigadores de RSE reconocen que las cuestiones sociales incluyen la gestión del ambiente, y los de SC consideran a la sociedad como un elemento importante en los sistemas ambientales, intercambiando también enfoques y teorías.

Los administradores comenzaron a buscar y aplicar técnicas, herramientas y modelos que los ayudaran con la intersección de los campos económico-social (e.g. Swanson, 1995; Wood, 1991), económico-ambiental (e.g. Russo & Fouts, 1997) y económico-social-ambiental (e.g. Elkington, 1994, 1997), denotando un aumento en la combinación de enfoques teóricos para el análisis. Un buen ejemplo es la aparición de la TBL (Elkington, 1994, 1997, 2004) y la creación de valor compartido (Porter & Kramer, 2011, 2006); de hecho, las definiciones contemporáneas de ambos constructos incluyen estos términos (Aguinis & Glavas, 2012; Ashrafi et al., 2018; Bansal & Desjardine, 2014). También se encuentra esta congruencia entre las definiciones de RSE (Dahlsrud, 2008) y de SC (Meuer et al., 2020) dado que muchos estudios adoptan una perspectiva amplia incluyendo –y a veces confundiendo– ambos términos.

En esta época se destaca especialmente la influencia de la teoría de los stakeholders (Donaldson & Preston, 1995; Freeman, 1984) en el ámbito de la RSE y SC (Clarkson, 1995; Jones, 1995; Moir, 2001; Latapí Agudelo et al., 2019; Linnenluecke & Griffiths, 2013). El modelo de esta teoría fue tomado por los investigadores preocupados por el vacío pragmático al intentar medir los resultados de la RSE en el campo, por ejemplo el modelo de desempeño social corporativo –DSC– (Lee, 2008). También Carroll (1999) identifica la proliferación de esta teoría e incluye el desarrollo de otros conceptos y teorías que comienzan a ser temas en el ámbito de la RSE. Otro buen ejemplo de esta época es el desarrollo de la pirámide de la RSE de Wood (1991).

También se denota convergencia en relación a para qué o para quién una empresa es responsable o sostenible. Investigadores de ambos campos comienzan a considerar que la empresa es responsable ante una amplia gama de demandas y stakeholders. Los de RSE se centran en las relaciones con los stakeholders, incluyendo las demandas de actores no privilegiados (Freeman, Martin & Parmar, 2007). Los de SC abogan por la integración entre los sistemas económicos-sociales-ambientales y desplazan la atención a la forma en que las empresas pueden sostenerlos.

Por último, en cuanto a las formas de medición del desempeño también hay similitudes. Los instrumentos de medición utilizados para operacionalizar los constructos de RSE y SC (Montiel, 2008; Perdomo & Escobar, 2011) terminan siendo similares aunque las fuentes de datos sean distintas (Bansal & Song, 2017), existiendo muchas limitaciones en dichas mediciones (Chatterji, Levine & Toffel, 2009; Etzion, 2007). Asrafi et al. (2018) destacan que la ambigüedad también se puede observar en los reportes de las empresas que adquieren nombres diferentes refiriéndose a lo mismo.

En la convergencia de ambos constructos se encuentra la dificultad del avance de la investigación de ambos campos separadamente, pero también se visualizan aspectos de complementariedad. Particularmente, el diálogo entre investigadores de ambos enfoques en relación al uso de otras teorías y/o disciplinas como forma de comprensión más acabada del fenómeno.

Confusión: tensiones actuales

El inicio del nuevo siglo trajo aparejado un nuevo paradigma de tensión en la investigación, que ha dado lugar a la aparición de críticas que constituyen tensiones importantes a tener en cuenta para el avance. La convergencia de 1990 logró confundir los constructos de tal manera que los campos se volvieron difusos (Bansal & Song, 2017) y algunos autores consideran que ello ha frenado el crecimiento en la investigación (Meuer et al., 2020; Bansal & Song, 2017). Los investigadores se centraron en la relación de la TBL –el modelo dominante según Mebratu (1998)– con el management estratégico y cómo lograr el equilibrio entre las tres dimensiones, aunque también en las tensiones y críticas. Además, la demanda de conocimiento en estos temas atravesó la agenda académica y se posicionó en agendas empresariales, institucionales y de política pública (Doh & Guay, 2006; Glavič & Lukman, 2007; Latapí Agudelo et al., 2019; Perdomo & Escobar, 2011), abonando aún más a la convergencia.

Una de las primeras tensiones es el excesivo énfasis que se ha dado en RSE al business case –BC–: una mirada instrumental en la que predomina el desempeño financiero en detrimento del social y ambiental y la consecuente necesidad de una mirada más amplia que integre a todos los stakeholders (Carroll & Shabana, 2010; Hahn & Figge, 2011). El concepto se asocia al de DSC, sobre el cual se destaca la gran cantidad de publicaciones durante décadas de investigación en management (Linnenluecke & Griffiths, 2013), siendo una de las más citadas la de Orlitzky, Schmidt, & Rynes (2003). Los más críticos enfatizan en que las empresas persiguen el desempeño social y ambiental sólo si al hacerlo no se compromete su desempeño financiero (Milne & Gray, 2013; Slawinski & Bansal, 2015) y que la RSE se define por intereses comerciales estrechos y puede incluso contribuir a la explotación de los pueblos indígenas (Banerjee, 2008) y a la esclavitud moderna (Crane, 2013), entre otros problemas actuales.

Otra de las tensiones es la falacia de la separación entre la ética y los negocios, la “profecía autocumplida” (Ferraro, Pfeffer & Sutton, 2005; Freeman et al., 2007), relacionada con que la existencia de argumentos sociales encubiertos por la RSE tiene el riesgo de reproducir gerentes amorales que sólo actúen de manera responsable o sostenible por su propio interés o el de su empresa (Bansal & Song, 2017). Algunos autores argumentan que estas prácticas están directamente relacionadas con la educación que reciben los gerentes, basada en teorías del management que reproducen una visión reducida del mundo de los negocios (Ghoshal, 2005).

Otros plantean que parte del dilema ético se encuentra en las narrativas tradicionales del capitalismo en cuanto a la dimensión social –trabajo, poder, competencia, ética y dominación– (Freeman et al., 2007) y que el paradigma actual de sustentabilidad dificulta las discusiones sobre el “asalto” del capitalismo al ambiente natural y a las comunidades indígenas, tanto como el poder excesivo de las empresas multinacionales y otras corporaciones (Banerjee, 2011). El propio concepto de stakeholder está en tensión por las nuevas miradas sobre los actores organizacionales sin voz ni protagonismo (Freeman et al., 2007), los más débiles sobre los cuales la teoría del management tradicional no se ha preocupado (Banerjee, 2011; Crane, 2013; Sanabria et al., 2015).

También se encuentran en tensión conceptos como la TBL y el DS. El primero por ser una falacia de composición –las partes no necesariamente comprenden el todo– y por no poder contribuir a la SC al no tener en cuenta las tensiones y las compensaciones entre los elementos del sistema (Bansal & DesJardine, 2014; Ehrenfeld, 2011; Hahn & Figge, 2011). El segundo por ser demasiado vago, peligroso, elusivo (Mebratu, 1998), por no definir qué necesidades son las que deben satisfacerse, por no decir con qué mecanismos se puede lograr una sociedad ambientalmente sustentable, y por enfocarse en el mantenimiento de una situación para la mejora de las futuras generaciones pero en términos económicos principalmente, teniendo en cuenta el ambiente sólo de manera subsidiaria (Castro, 2004).

Todas estas tensiones nos llevan a pensar que “es posible que [las teorías del management] hayan alentado tácitamente a las organizaciones a comportarse de manera que, en última instancia, destruyan sus sistemas naturales y sociales de sustentación de la vida” (Gladwin et al., 1995, p. 896). Por lo cual, se denota la necesidad de generar nuevos marcos que puedan enfrentarlas y dar respuestas válidas a académicos y empresarios. Parte fundamental de este proceso está en la incorporación de nuevas corrientes de pensamiento heterodoxas al análisis.

Perspectivas de investigación futura

En primer lugar, y de acuerdo con las diferencias remarcadas entre RSE y SC, existe la posibilidad de profundización de cada uno de los constructos separadamente (Bansal & Song, 2017). La investigación en RSE puede desarrollar herramientas y mecanismos teóricos que demuestren cómo las organizaciones van cambiando de acuerdo con una perspectiva más amplia de sociedad (Lee, 2008), dado también que la categoría social es una de las menos abordadas (Lockett et al., 2006). O también profundizar en los aspectos normativos y en la responsabilidad moral de los gerentes como teoría normativa de la firma. Esta idea se opone a lo propuesto por Perdomo y Escobar (2011), quienes destacan una evolución progresiva de la investigación en RSE contraria a una de tipo normativa. (Bansal & Song, 2017; Lockett et al., 2006; Margolis & Walsh, 2003). En una línea más específica, Aguinis y Glavas (2012) proponen la profundización en los “microfundamentos” de la RSE, basados en acciones e interacciones individuales.

Por su parte, la investigación en SC, puede ahondar en la relación entre los sistemas empresa-sociedad y sus niveles, los conceptos de estabilidad, cambio y resiliencia, y las disrupciones en esos sistemas (Bansal & Song, 2017; Folke et al., 2002; Linnenluecke & Griffiths, 2013), o contemplar tensiones y paradojas más allá de la TBL (Hahn, Pinkse et al., 2015). O simplemente profundizar en el constructo SC (e.g. Meuer et al., 2020; Montiel & Delgado-Ceballos, 2014).

En segundo lugar, en relación con lo analizado sobre la convergencia de ambos constructos y sus complementariedades, la investigación puede incorporar otras teorías y disciplinas que ayuden a comprender la complejidad del fenómeno. Existen ejemplos que relacionan teorías de la Economía, la Administración y otras ciencias sociales con los enfoques de RSE y SC: las teorías de contratos sociales y agencia, de legitimidad, evolucionaria, basada en los recursos, agregada de las entidades, de la firma, del neo-institucionalismo (Lozano et al., 2015; Montiel y Delgado-Ceballos, 2014; Lee, 2008; Aguilera, Rupp et al., 2007; McWilliams et al., 2006; Doh y Guay, 2006; Moir, 2001; Hoffman, 1999). Algunos autores destacan la combinación de más de un enfoque teórico (Aguinis & Glavas, 2012) y aluden a la integración de otras ciencias sociales al análisis de la RSE para comprender el rol de las organizaciones como actores políticos privados y sus relaciones con los actores políticos públicos (Scherer & Palazzo, 2011), incluso aplicando este enfoque (Aguilera et al., 2007; Doh & Guay, 2006).

También, continuar en la integración de la sustentabilidad como concepto inter y transdisciplinario (Brandt, Ernst et al., 2013; Lang, Wiek et al., 2012), como sistema socioecológico de relaciones (Amato, 2019), dado que va creciendo en los últimos años como objeto de investigación (Bansal & DesJardine, 2014) pero con escasa difusión en América Latina (Brandt et al., 2013). Los autores sugieren nuevos marcos conceptuales como el sustaincentrism (Gladwin et al., 1995), sustaincentric orientation (Valente, 2012), ecological sustainability (Shrivastava, 1995), corporate sustainable development (Bansal, 2005); los cuales también son concebidos como nuevas corrientes teóricas de la SC (Montiel & Delgado-Ceballos, 2014) o nuevas áreas de debate (Linnenluecke & Griffiths, 2013).

En tercer y último lugar, se destaca como perspectiva a futuro la integración de corrientes de pensamiento heterodoxas al análisis de la relación entre empresa-sociedad-ambiente, como los ECA (Adler et al., 2007; Alvesson & Willmott, 2003; Grey & Willmott, 2005; Sanabria et al., 2015). Esta perspectiva ayudaría a comprender las tensiones en el campo de RSE y SC, avanzando en las críticas que reciben para generar marcos de análisis más integradores que consideren las tensiones desde distintos puntos de vista: “ideologías, instituciones, intereses e identidades (las cuatro I) que se consideran (a) dominantes, (b) perjudiciales y (c) poco cuestionadas” (Sanabria et al., 2015, p. 211).

Conclusiones

El análisis de la evolución de la investigación en RSE y SC muestra que cada constructo tuvo su origen en momentos y con objetivos diferentes. La RSE nace a mediados del siglo XX con un claro paradigma relacionado a la moralidad de los empresarios y las empresas, por ello que sus primeras definiciones se asociaron a las obligaciones morales y el deber social. De allí también las raíces teóricas del constructo situadas en la ética.

La SC, en cambio, nace después con un claro sesgo ambiental relacionado con un paradigma sobre el debate “verde” en Administración. Sus primeras definiciones se basaron en la gestión ambiental y el desarrollo económico (una de las causas de asociación de este constructo con el de DS); y sus raíces teóricas en la ciencia, fundamentan su mirada sistémica acerca de la relación empresa-sociedad-ambiente.

Con el avance en la investigación, surge un nuevo paradigma de convergencia entre ambos constructos y las diferencias originarias desaparecieron. Las similitudes en las definiciones y asunciones de la RSE y la SC son evidentes en la literatura analizada. Esta situación ha generado tensiones en el campo de la investigación que reclaman la revisión de los conceptos para lograr una mayor claridad.

Estas tensiones se relacionan con la mirada instrumental de la investigación en RSE en la que ha predominado el desempeño financiero en detrimento del social o ambiental (business case); también se cuestiona que los gerentes pueden estar actuando de manera responsable o sostenible sólo por su propio interés (profecía autocumplida); y se reclama la necesaria integración de todos los stakeholders en el análisis de estos constructos, incluso aquellos invisibilizados. El concepto de la TBL también está en discusión, por no considerar estas tensiones en el análisis y las compensaciones entre los elementos de las dimensiones económicas, sociales y ambientales. En el ámbito de la SC se destacan los reclamos que realizan las corrientes heterodoxas de un cambio de paradigma en los modos de producción y consumo actuales, traducidos en las luchas de poder en contra del capitalismo y el productivismo, principalmente. Tensión que ha sido puesta en escena a nivel mundial por la crisis sanitaria del 2020 asociada a la pandemia del COVID-19.

El paradigma de tensión en la investigación en RSE y SC requiere de perspectivas futuras de investigación para el avance: la profundización de cada constructo separadamente, teniendo en cuenta sus raíces teóricas; la incorporación de otras teorías y disciplinas al análisis, dado el carácter de transdisciplinariedad y complementariedad de los constructos; y la innovación en la incorporación de corrientes teóricas heterodoxas, como los ECA, para integrar todas las tensiones del campo. Avanzar en este paradigma tiene el objetivo de dar respuesta a la confusión de las comunidades científicas, los académicos y los empresarios sobre ambos constructos.

Otras líneas de investigación a futuro son el avance empírico en cada constructo, que también es una necesidad que reclama la literatura e incluso la utilización de metodologías cualitativas (Lockett et al., 2006); también sería importante una revisión bibliométrica y cienciométrica complementaria a esta revisión bibliográfica orientada (e.g. Olawumi & Chan, 2018).

Algunas limitaciones de este trabajo son las propias de una revisión de literatura orientada en donde se han seleccionado artículos, con determinados criterios, sin pretensiones de exhaustividad; y las relacionadas con los problemas de comparabilidad cuando se realizan reviews terciarias (Meuer et al., 2020; Orlitzky et al., 2003). Otra limitante está dada por los aspectos analizados, dado que se realizó un recorte en cuanto a los temas que se tratarían por lo que no se ha ahondado en relación con, por ejemplo, medición de los constructos, o en conceptos que aparecen repetidamente en las búsquedas, como economía circular, transición a la sustentabilidad, entre otros (e.g. Olawumi & Chan, 2018; Glavič & Lukman, 2007). Tampoco se ha incorporado la discusión de si las diferencias, similitudes y tensiones también se vislumbran en el campo gerencial, institucional o de política pública, como sucede en el campo científico.

Reconociendo estas limitaciones, el aporte de este trabajo es una mirada sobre la investigación en RSE y SC, ordenando y conectando ideas para comprender cada uno de los términos, definir líneas futuras de acción y dar luz al camino de la investigación. Pensar un nuevo paradigma en donde los investigadores del management puedan reconocer su dominio como comunidad íntegra sobre –y entre– lo social y lo ambiental, además de lo económico, avanzando en las tensiones del campo para dar respuestas a las comunidades científica, académica y empresaria.

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Anexos

Anexo A

Tabla A1, 1
Características de los reviews seleccionados en la etapa 1 de la metodología (ordenados cronológicamente)
Características de los reviews seleccionados en la etapa 1 de la metodología (ordenados cronológicamente)

*Se recurrió a una base general para el número de citas, tomando Google Scholar (https://scholar.google.com) al 28/10/2020.

**En Elkington no se tuvieron en cuenta las citas, dado que es el creador de la TBL y sus trabajos aportan en esta creación.


Fuente: elaboración propia.

Tabla A1, 2
Características de los reviews seleccionados en la etapa 1 de la metodología (ordenados cronológicamente)
Características de los reviews seleccionados en la etapa 1 de la metodología (ordenados cronológicamente)


Tabla A1, 3
Características de los reviews seleccionados en la etapa 1 de la metodología (ordenados cronológicamente)
Características de los reviews seleccionados en la etapa 1 de la metodología (ordenados cronológicamente)


Tabla A1, 4
Características de los reviews seleccionados en la etapa 1 de la metodología (ordenados cronológicamente)
Características de los reviews seleccionados en la etapa 1 de la metodología (ordenados cronológicamente)


Notas

* Artículo de investigación.

1 “La preocupación motivadora de los [ECA] no son ni los fracasos personales de los administradores individuales ni la mala gestión de organizaciones específicas, sino la injusticia social y la destructividad ambiental de los sistemas sociales y económicos más amplios a los que estos administradores y organizaciones sirven y reproducen” (Adler, Forbes & Willmott, 2007, p. 2).

2 Se considera paradigma a un patrón de investigación aceptado por una comunidad científica, que tiene vigencia por un determinado tiempo y a partir del cual se explica una realidad (Kuhn, 1962), dejando de lado el debate acerca de que en las ciencias sociales y administrativas no se puede hablar de cambios de paradigma desde la perspectiva kuhniana, sino más bien de discusiones paradigmáticas (Marín-Idárraga, 2012).

3 Al momento de la corrección de este trabajo se estaba transitando la crisis sanitaria global COVID-19 por lo que se puede afianzar la idea de un quinto paradigma, dado que la pandemia reveló cuestiones asociadas a la RSE y a la SC.

4 Mebratu (1998) aclara que no fue la CMMAyD quien acuñó el término DS, como muchos afirman, sino que fue incluido por primera vez en 1980 en la Estrategia Mundial de Conservación.

Notas de autor

a Autora de correspondencia. Correo electrónico: amatocelina@eco.uncor.edu

Información adicional

Para citar este artículo: Amato, C. N. (2021). Investigación en Responsabilidad Social Empresaria y Sustentabilidad Corporativa: evolución, tensiones actuales y perspectivas futuras. Cuadernos de Administración, 34. https://doi.org/10.11144/Javeriana.cao34.irsesc

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