Nuevo orden, nuevos ritos: la ruptura de los rituales de la diplomacia y el papel de la televisión y los medios informativos en la estrategia del realismo ofensivo *
New Order, New Rites: The Breakdown of Diplomatic Rituals and the Role of Television and the Media in the Strategy of Offensive Realism
Nova ordem, novos rituais: a ruptura com os rituais da diplomacia e o papel da televisão e da mídia na estratégia do realismo ofensivo
Danghelly-Giovanna Zúñiga-Reyes
Nuevo orden, nuevos ritos: la ruptura de los rituales de la diplomacia y el papel de la televisión y los medios informativos en la estrategia del realismo ofensivo *
Signo y Pensamiento, vol. 45, 2026
Pontificia Universidad Javeriana
Danghelly-Giovanna Zúñiga-Reyes a danghelly.zuniga@urosario.edu.co
Universidad del Rosario, Bogotá, Colombia
Recibido: 11 marzo 2025
Aceptado: 01 junio 2026
Publicado: 23 septiembre 2026
Resumen: Esta investigación analiza la transcripción, la transmisión en español y la cobertura periodística posterior al encuentro entre Donald Trump y Volodímir Zelenski, el 28 de febrero de 2025. A partir de las nociones de mito y ritual de Barthes, de la perspectiva dramatúrgica de Goffman y del análisis del discurso de van Dijk, se examinan los elementos verbales, visuales y performativos que fracturaron el ritual diplomático tradicional. El análisis identifica la vestimenta, la disposición espacial, los gestos, las interrupciones y el control desigual de los turnos de habla como signos de una relación asimétrica de poder, enmarcada en una modalidad de negociación ofensiva, transaccional y unilateral. Asimismo, se observa cómo la televisión y los medios informativos recontextualizaron esos signos para explicar el acontecimiento y responder a la demanda de interpretación generada por la incertidumbre internacional. Se concluye que la transmisión en directo no solo registró la ruptura diplomática, sino que contribuyó a hacerla visible y a convertirla en un acontecimiento público de alcance global.
Palabras clave:ritual diplomático, diplomacia visual, realismo ofensivo, televisión, periodismo.
Abstract: This study analyzes the transcript, the Spanish-language broadcast, and the subsequent news coverage of the meeting between Donald Trump and Volodymyr Zelensky on 28 February 2025. Drawing on Barthes’s notions of “myth” and “ritual”, Goffman’s dramaturgical perspective, and van Dijk’s discourse analysis, it examines the verbal, visual, and performative elements that disrupted the traditional diplomatic ritual. The analysis identifies clothing, spatial arrangement, gestures, interruptions, and the unequal control of speaking turns as signs of an asymmetrical power relationship framed by an offensive, transactional, and unilateral mode of negotiation. It also examines how television and news media recontextualized these signs to explain the event and respond to the demand for interpretation generated by international uncertainty. The study concludes that the live broadcast did not merely record the diplomatic rupture; it also helped make it visible and transformed it into a global public event.
Keywords: Diplomatic Ritual, Visual Diplomacy, Offensive Realism, Television, Journalism.
Resumo: Esta pesquisa analisa a transcrição, a transmissão em espanhol e a cobertura jornalística posterior do encontro entre Donald Trump e Volodímir Zelenski, ocorrido em 28 de fevereiro de 2025. Com base nos conceitos de mito e ritual de Barthes, na perspectiva dramatúrgica de Goffman e na análise do discurso de van Dijk, examina-se os elementos verbais, visuais e performativos que romperam o ritual diplomático tradicional. A análise identifica o vestuário, a disposição espacial, os gestos, as interrupções e o controle desigual das oportunidades de fala como sinais de uma relação assimétrica de poder, enquadrada em uma modalidade de negociação ofensiva, transacional e unilateral. Além disso, observa-se como a televisão e a mídia recontextualizaram esses sinais para explicar o acontecimento e responder à demanda por interpretação gerada pela incerteza internacional. Conclui-se que a transmissão ao vivo não apenas registrou a ruptura diplomática, mas contribuiu para torná-la visível e transformá-la em um acontecimento público de alcance global.
Palavras-chave: ritual diplomático, diplomacia visual, realismo ofensivo, televisão, jornalismo.
Introducción
El ritual diplomático enmarca a un conjunto de prácticas codificadas, simbólicas y performativas que establecen el marco de las interacciones que se dan entre actores (estatales y no estatales) en el ámbito internacional. El ritual diplomático se ha instituido como un sistema de comunicación que no es neutral y que reproduce relaciones de poder, que se alimenta de la legitimidad y de la soberanía, que son cristalizadas en la dignidad del cargo de quienes participan en el ritual.
En términos formales, el ritual diplomático incluye un férreo protocolo que establece la forma en la cual deben realizarse cada uno de los actos públicos y los privados, de las negociaciones, de los encuentros oficiales y no oficiales que se han consignado en manuales y guías (Berridge y James, 2003; Feltham, 1998; Organización de las Naciones Unidas [ONU], s. f.; Panizo Alonso, 2018; Satow, 1932; Wood y Serres, 1970).
El 28 de febrero de 2025, en el despacho oval de la Casa Blanca, se reunieron el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski (quien habló en inglés), acompañados por el vicepresidente de Estados Unidos, J. D. Vance, para establecer los lineamientos de un acuerdo sobre la explotación de minerales y de tierras raras en Ucrania, como un paso para lograr una paz que funcione política y militarmente entre Ucrania y Rusia. Este evento tuvo varias particularidades, entre ellas se cuenta la puesta en escena televisada en vivo y en directo, en la que la audiencia global fue testigo de la tensión entre los dos mandatarios, la participación en la reunión del vicepresidente Vance y la discusión sobre el uso o no de traje de Zelenski. El evento no culminó con un acuerdo resultado del diálogo y se unió a una cascada de eventos que, hasta el día de hoy, no termina y que incluye la amenaza al incremento de gravámenes a la importación de productos provenientes de Canadá, China y México y al discurso ante el Congreso de Estados Unidos que realizó Trump el 4 de marzo, en el cual el mandatario expuso, entre otros puntos, los lineamientos de su gobierno (RTVE Noticias, 2025).
En esta investigación, se analizó la transcripción y la transmisión en español del encuentro entre Trump y Zelenski, el 28 de febrero de 2025 (Tejedor, 2025), a partir de su caracterización como ritual diplomático. Se analizó como un texto, siguiendo a Barthes, y como un discurso, siguiendo a van Dijk. Tanto en el texto como en el discurso se encuentra una carga de significados y contextos. Por un lado, el objetivo principal fue identificar los elementos que se trastocan en los rituales diplomáticos democráticos cuando un actor marca los lineamientos para establecer un nuevo orden mundial y, por el otro lado, el objetivo específico fue identificar cómo la producción periodística aún es la fuente principal de construcción de sentido de la realidad social en momentos de incertidumbre global. Para ello, se explora con Barthes y van Dijk las nociones de mito y con Goffman la puesta en escena de papeles que se reconfiguran sobre la marcha, en un contexto mundial en el cual uno de los países más relevantes en el concierto de naciones conjuga el realismo ofensivo con el transaccional y el unilateralismo.
El conflicto militar entre Ucrania y Rusia se remonta a 2014 —esta última fase fue reconocida como operación especial en Ucrania por Vladimir Putin en un discurso público el 24 de febrero de 2022— y demarca el primer gran conflicto internacional armado en Europa luego de la caída del Muro de Berlín y la reconfiguración del orden mundial en el siglo XXI. El encuentro de Trump y Zelenski del 28 de febrero de 2025 revistió particularidades que sobrepasaron el ritual tradicional de la diplomacia contemporánea. Como uno de los resultados, se evidenció la manera en que el periodismo sigue siendo un actor privilegiado en la construcción de sentido en el mundo social, organizando, presentando y distribuyendo información que le permita a la ciudadanía comprender las nuevas particularidades que se exponen en el conflicto contemporáneo.
La política exterior de las democracias en el contexto contemporáneo y, por tanto, los rituales diplomáticos, hasta el encuentro del 28 de febrero de 2025, estaba marcada por el interés de mantener la seguridad colectiva, heredada de las tensiones que tuvieron en vilo al mundo durante la Guerra Fría. Esto se puede evidenciar en el papel relevante que han jugado Estados Unidos y los países europeos en los conflictos armados y políticos luego de la Segunda Guerra Mundial. Por esto no es extraño que en el concierto de las naciones occidentales se haya considerado la agresión de Rusia a Ucrania como una invasión y, en consecuencia, como una guerra. De esta manera, se expone más que nunca que el periodismo juega una función importante en la construcción de sentido de la realidad social, en la explicación de textos y contextos que se encuentran ocultos en los rituales diplomáticos, ya sean estos viejos o nuevos, del antiguo o el nuevo orden que se está configurando.
Para abordar la identificación de los elementos que se trastocan en los rituales diplomáticos democráticos en el marco de la construcción de un nuevo orden mundial, así como establecer el carácter relevante de la producción periodística en la construcción de sentido de la realidad social en momentos de incertidumbre, se tomó como marco de análisis el ritual, en general, que establece los lineamientos del ritual diplomático, en particular. Se construye así la noción de ritual diplomático como un fenómeno multidimensional y comunicativo.
Siguiendo a Barthes (2008), el ritual diplomático se puede abordar como un sistema de signos, considerando que los rituales no se expresan como un conjunto de acciones neutras, sino que se encuentran en la vida cotidiana como operacionalizadores de prácticas culturales que, al ser repetidas sistemáticamente, naturalizan lo histórico. Así, se establecen como mitos modernos que naturalizan las estructuras de poder. Entonces, el ritual dirige las acciones, organiza la experiencia colectiva y la dota de una narrativa moral (Barthes, 2008).
En el ritual diplomático, es clara la performatividad que se vincula con el significado social de la puesta en escena que reviste cada acción de un simbolismo que ritualiza un significado social. Cada una de las acciones, gestos y la experiencia entera de la puesta en escena del encuentro diplomático son significantes que construyen un significado más amplio. Se comunican jerarquías, formas de respeto, se refuerza la jerarquía internacional de un país y se fortalece la soberanía nacional del Estado anfitrión. Este ritual oculta tensiones que son tratadas con “guantes de seda” y que, siguiendo un ritual, son abordadas en las discusiones privadas de los diplomáticos y mandatarios, líderes y representantes de los países. Las desigualdades económicas, los desequilibrios de poder, las rivalidades políticas pasan, en apariencia, desapercibidas para el ojo del neófito. Siguiendo a Barthes (2008), cada signo cotidiano en el ritual diplomático se transforma en un vehículo portador de ideología.
Esta perspectiva puede complementarse con los estudios recientes sobre diplomacia visual. Danielson y Hedling (2022) sostienen que las llegadas ceremoniales, los apretones de manos y la organización escénica de las cumbres funcionan simultáneamente como interacciones simbólicas y espectáculos visuales mediante los cuales se sostiene el orden de la interacción y se comunica el estatus de los participantes. Por su parte, Møller et al. (2024) proponen la noción de estética social de la diplomacia para explicar cómo las representaciones visuales codifican normas, formas de autoridad y jerarquías. Desde esta perspectiva, la vestimenta, la disposición espacial, los gestos y la presencia de las cámaras en el encuentro entre Trump y Zelenski no fueron elementos accesorios, sino signos mediante los cuales se hizo visible y se disputó la posición de cada participante.
Esta perspectiva se complementa con que el hecho de que el ritual diplomático es parte del ritual político en el que se inscribe el discurso político, que, en la perspectiva de van Dijk (1999), tiene como objetivo la toma, el mantenimiento o la resistencia al poder. El discurso diplomático incluye la práctica social del ritual diplomático, el cual le brinda legitimidad a la autoridad del Estado anfitrión y a la construcción de la realidad social, que se pretende darle en el relato de los medios para controlar las percepciones colectivas. Por esto, es importante establecer, en el relato explicativo que divulgan los medios informativos, el contexto, los actores, los objetivos, los textos explícitos e implícitos. En ellos, según van Dijk, es posible identificarlos como herramientas de dominación simbólica.
En este punto, se reconocen los siguientes supuestos que se cristalizan en los papeles jugados por los diplomáticos y los líderes de los países en el ritual diplomático (Keys, 2020):
1. “Simplemente persiguen los intereses de la nación” (p. 2).
2. Tienen dos mentes “la suya propia, que puede aislarse, y una mente que se dedica a representar al Estado” (p. 2).
3. “Pueden o deben dejar de lado los sentimientos y motivos personales para concentrarse en los intereses nacionales” (p. 2).
4. “Se presume que […] tiene una existencia física como individuo y una identidad legal-política que le da derecho a hablar y actuar en nombre de su gobierno o su país como si fueran recipientes vacíos para sus intereses” (p. 2).
5. Silencian sus reacciones emocionales.
6. Usan el lenguaje diplomático (eufemismos, formulaciones engañosas o indirectas) (p. 8).
7. Usan las debilidades y emocionalidades del otro.
8. Son superiores, en la medida en que su racionalidad los hace superiores.
9. Al ser el representante de un país, lo simbolizan.
10. Actúan a favor de los Estados y los intereses estatales nacionales.
11. Los rituales en la diplomacia están destinados a crear vínculos entre el anfitrión y los invitados.
12. Los actores no estatales no se encuentran en la alta diplomacia.
13. La alta diplomacia es un espacio para un grupo selecto de participantes.
14. Se rigen por la premisa de que “ninguna nación puede permitirse el lujo de ser presentada en importantes empresas por alguien que no se tenga a sí mismo bajo un férreo control, incluido el control de su ego” (p. 8).
Estos supuestos construyen el carácter que se imprime a los papeles que interpretarán los líderes de los países y los diplomáticos. Siguiendo a Goffman (1997), partir de estos supuestos se construirán una serie de interacciones simbólicas, que regirán la actuación y las líneas de conducta de actores estatales y no estatales en el escenario del ritual diplomático. Según este mismo autor, las prácticas incluidas en el ritual diplomático no son solo actos protocolares, son también puestas en escena para que los actores estatales y no estatales construyan realidades políticas, económicas, sociales y culturales, siguiendo guiones implícitos para lograr negociaciones —ya sean de poder o de legitimidad— que estén, en principio, en consonancia con los “intereses de los países” que están en diálogo. Como el escenario es mundial y las negociaciones están enmarcadas en la tensión de fuerzas en contradicción, el guion implícito permite que las interacciones se den en un contexto en el que la incertidumbre se deja para la mesa de negociación que es privada —el “trasfondo”, la “trastienda”— y en la cual las tensiones pueden ser expuestas sin que por ello se llegue a fracturar el diálogo.
Metodología
Para lograr los objetivos de este trabajo, se examinaron los elementos visuales y performativos del encuentro. Se identificaron elementos significantes y se establecieron los significados denotativos y connotativos. Se determinaron también los momentos clave de ruptura del guion tradicional del ritual diplomático.
Luego se analizó la transcripción del evento y se establecieron los segmentos clave. En primer lugar, se identificó en la macroestructura el intento de presión de Estados Unidos sobre Ucrania para que le brindara tanto acceso privilegiado a la explotación de los minerales que están en su suelo como para que llegara a un acuerdo, que es desventajoso, con Rusia. En segundo lugar, se determinaron microestructuras con las que se intentó ubicar a Zelenski como responsable de “todos los males”. Por último, se reconocieron estrategias retóricas con las cuales Trump y Vance establecieron una táctica de dominación discursiva que silenciaba a Zelenski, quien se aferraba al guion de la diplomacia tradicional.
De manera complementaria, se revisaron piezas periodísticas publicadas después del encuentro, con el propósito de identificar cómo algunos elementos audiovisuales —la vestimenta de Zelenski, la disposición espacial de los participantes, las interrupciones y las expresiones gestuales— fueron seleccionados y recontextualizados en el relato informativo. Asimismo, se incorporaron datos de audiencia divulgados por los medios como indicadores contextuales de la demanda de información generada por el acontecimiento, sin pretender realizar un estudio sistemático de recepción o consumo televisivo.
Discusión
El encuentro de Trump y Zelenski el 28 de febrero de 2025 (Tejedor, 2025) comenzó con lo que Goffman (1997) denomina ritual de afirmación. Así, Trump recibe a Zelenski en la puerta de la Casa Blanca, estrecha su mano, le da la bienvenida, hasta ese momento todo se ajusta a la gestión de la impresión que se ciñe al guion implícito del ritual diplomático. Sin embargo, el comentario de Trump a Zelenski, “Hoy estás muy bien vestido” (Wendling, 2025), marcó el tono que tendría la reunión, pues se rompió la armonía escénica, los modales de la discusión diplomática se fracturaron y se pasó por un comentario coloquial, en el que Trump hizo énfasis en el hecho de que Zelenski no cumplía con la etiqueta actual de diálogo de la Casa Blanca. El presidente ucraniano ya había visitado al expresidente Baiden y a Kamala Harris en la Casa Blanca el 26 de septiembre de 2024 y el 27 de septiembre se reunió con Trump en plena campaña electoral (Vidal Liy, 2024), a los dos encuentros Zelenski asistió con pantalón y camisa de corte militar.
Las muestras de deferencia (Goffman, 1970) y de respeto pasaron rápidamente a ser muestras de demarcación, en las cuales los actores comenzaron a marcar sus límites y se rompió el orden de la interacción (Goffman, 1970). El despacho oval de la Casa Blanca no era un espacio neutral para realizar la primera etapa de conversaciones entre los líderes. El acuerdo sobre cómo debían hablar entre las partes fue más complejo ante la presencia de las cámaras de los medios informativos, que transmitían en vivo, y de las delegaciones en pleno. En las negociaciones diplomáticas, se recomienda encontrar un lugar “neutral”, en el cual las delegaciones se encuentren y puedan establecer procedimientos claros para llevar a cabo la negociación y luego llegar al espacio de negociación, con el fin de lograr los mejores resultados. A esto se le conoce como la diplomacia de sofá o la diplomacia del café (Keys, 2020).
En el contexto de la reunión de Trump y Zelenski, los supuestos que construyen el guion implícito de la representación diplomática que señala Keys (2020) se deshacen por el carácter y el entorno físico de los participantes y el marco en el que se desarrolló este encuentro. Trump y Zelenski provienen de ámbitos diferentes a los de los políticos profesionales. Por ejemplo, ambos participaron en la industria del entretenimiento, Trump como accionista principal de concursos de belleza, evaluador de reality shows y Zelenski como actor, comediante y dueño de una productora audiovisual. Pasaron de un contexto de los negocios y el entretenimiento al ámbito de la política. Los dos fueron nombrados persona del año por la revista Time: Trump en 2024 (“Donald Trump es nombrado persona del año”, 2024) y Zelenski en 2022 (“Zelenski es elegido persona del año”, 2022). Además de los presidentes, se encontraban en la oficina oval junto a periodistas, personal técnico de los medios informativos y de la Casa Blanca, miembros de las delegaciones de los países y el vicepresidente J. D. Vince. La oficina oval es un significante de autoridad estadounidense que se enmarcaba en el tradicional significado de orden y respeto diplomático. Este significado se fracturó en este encuentro.
La disposición de las delegaciones y los presidentes en el salón Oval hizo parte de un nuevo ritual de demarcación (Goffman, 1970) en el ritual diplomático. Si bien comenzó con cortesías, la imagen positiva se transformó rápidamente en el mayor control que deseaba exponer Trump sobre Zelenski.
En la puesta en escena, Zelenski y Trump interpretaron dos papeles diferentes por estar centrados en dos formas disímiles de actuar en el contexto del ritual diplomático. Zelenski, aunque vestido con una sudadera estilo militar, trató de ajustarse lo más posible al guion tradicional del ritual de la discusión diplomática; sin embargo, fue quien recibió más críticas sobre su comportamiento (Vidal Liy, 2025b).
Entre Trump y Zelenski, solo el último tiene experiencia de dirigir el rumbo de un país en un contexto de guerra. Tal vez por esa razón la presencia del vicepresidente Vance era tan relevante. Proveniente de una familia empobrecida por el modelo económico implantado por la globalización, Vance encontró en el ejército su escalera social y política. El traje de Vance se contraponía a la sudadera estilo militar de Zelenski.
Llevar o no llevar traje en un evento diplomático hace patente los dos lados de la discusión. El principio de distinción consagrado en el Derecho Internacional Humanitario (DIH) tiene como objetivo evitar los ataques indiscriminados y el ataque contra la población civil (Comité Internacional Cruz Roja, s. f.); en este caso en particular, la Casa Blanca debía intuir con anterioridad que Zelenski no asistiría en traje. El mandatario ha manifestado en múltiples ocasiones que usar ropa militar “es una muestra de solidaridad con los soldados que luchan contra el ejército ruso en el frente de la guerra” (Wendling, 2025). Según el medio AXIOS, dos fuentes señalaron que los asesores de Trump “le dijeron al equipo de Zelenski en múltiples ocasiones que sería más respetuoso que se deshiciera de su atento de estilo militar cuando visitara la Casa Blanca” (Ravid, 2025).
En esta instancia, se intentó establecer un contexto de negociación diplomática en un momento de reorganización del orden mundial, en el cual los actores principales —el presidente de los Estados Unidos, Trump, y el presidente de Ucrania, Zelenski—, se reunieron para discutir las condiciones de un acuerdo. En este, Ucrania cedería a Estados Unidos “la explotación de parte de los recursos minerales de su país a cambio de algún tipo de apoyo o garantías de seguridad frente a Rusia en la guerra que se inició en febrero de 2022” (Redacción BBC News Mundo, 2025).
La reunión de discusión continuó delante de las cámaras, en vivo y en directo. El protocolo diplomático tradicional establece que las cámaras y los periodistas están presentes en la primera parte del encuentro de saludos protocolarios y luego, al finalizar la reunión, en la rueda de prensa en la que los presidentes suelen presentar al público los puntos de los acuerdos alcanzados. Sin embargo, en esta ocasión en la cual se fractura el mito de la representación diplomática, el presidente Trump expuso, en carne viva, su lineamiento para la política de relaciones internacionales de Estados Unidos, el realismo ofensivo-transaccional que interrumpió a Zelenski y reveló una interacción verbal agresiva, mientras las cámaras de televisión transmitían denotativamente las particularidades del evento.
El resultado coincide con el análisis de Van Burgsteden et al. (2025) sobre el mismo encuentro. Las autoras lo interpretan mediante la noción de polarización conversacional, entendida como un proceso de escalamiento producido turno a turno, mediante desafíos a la autoridad, interrupciones, descalificaciones y recriminaciones morales. El intercambio fue asimétrico: mientras Zelenski intentaba sostener su autoridad para hablar sobre la experiencia de su país, Trump y Vance controlaron progresivamente las condiciones de participación, definieron sus intervenciones como inapropiadas o desagradecidas y restringieron su posibilidad de responder. La ruptura del ritual diplomático se produjo no solamente en el contenido del desacuerdo, sino en la distribución desigual del derecho a hablar, preguntar y definir la situación.
El realismo ofensivo que expuso Trump se centra en maximizar el poder relativo de Estados Unidos, priorizando los resultados a corto plazo sobre normas, rituales o ideales inaprensibles, a través de negociaciones directas con países que considera estratégicos para consolidar su poder. Este evita los acuerdos y compromisos multilaterales, de manera que no considera a la Unión Europea un aliado estratégico por lo que se distancia de organizaciones internacionales como la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y promueve así el unilateralismo. El poder estatal lo expone a través de la capacidad que tiene Estados Unidos de apoyo vía militar por encima de la cooperación no militar (Kissinger, 2004; Mastanduno, 1997; Walker, 1996).
El realismo transaccional es una variante del enfoque del realismo que se centra en el movilizar las negociaciones entre Estados y así gestionar el poder y los intereses para lograr un acuerdo, a partir de la interacción práctica y estratégica por medio de acuerdos a corto plazo, alianzas temporales y decisiones tomadas con base en cálculos de costos y beneficios más que centradas en principios ideológicos o estructuras organizadas con una larga trayectoria o reconocimiento. El objetivo final es alcanzar acuerdos que le permitan al negociador alcanzar la mayor seguridad posible y la protección de los intereses nacionales, en un contexto ambiguo de relaciones internacionales (Kissinger, 2004).
El matiz transaccional se identifica en el uso de la fuerza en las negociaciones de carácter económico. En este caso en particular, el acuerdo implica el acceso privilegiado de Estados Unidos a la explotación de minerales y tierras raras en Ucrania como un paso para lograr que este país y Rusia logren la paz.
Se identifica en esta acción que el presidente Trump implementaba una medida de negociación más agresiva a la realizada el 25 de julio de 2019 vía telefónica (semiprivada) con Zelenski. En esa oportunidad, Trump, en su primer mandato, presiona a Zelenski varias veces, con el fin de que investigara al entonces exvicepresidente Joe Biden y a su hijo Hunter Biden (CNN Politics, 2019). Zelenski respondió en esa ocasión diplomáticamente, señalando que se tomarían el caso muy enserio y que trabajarían en la investigación, pero no prometió sanciones o acciones en contra de los Biden. En principio, una negociación más agresiva podría ser catalogada como más exitosa.
Por su parte, más que desplazar a las redes sociales, la televisión ocupó una posición central en la transmisión y en la interpretación inmediata del acontecimiento. Un indicador de esta relevancia fue la audiencia alcanzada en la primera entrevista televisiva concedida por Zelenski después de abandonar la Casa Blanca. La conversación con Bret Baier, emitida por Fox News durante la tarde del 28 de febrero de 2025, reunió aproximadamente 6,2 millones de espectadores y 775 000 personas pertenecientes al segmento de 25 a 54 años, de acuerdo con datos de Nielsen divulgados por la cadena (Fox News Media, 2025). Aunque estas cifras no corresponden a la audiencia directa del encuentro en el despacho oval, sí muestran la demanda de explicación y de contextualización televisiva generada inmediatamente después de la ruptura diplomática. La televisión operó, además, articulada con las plataformas digitales, en las que los fragmentos del encuentro fueron reproducidos, comentados y reencuadrados.
La disposición escénica del encuentro mostró también que no se construyó un ambiente diplomático basado en la imagen de una “reunión de representantes socialmente similares”. Zelenski, Trump y Vance permanecieron en sillas separadas, frente a las cámaras encendidas, mientras sus asesores se encontraban fuera del núcleo central de la interacción y con escasas posibilidades de intervenir de manera inmediata. La organización espacial reforzó visualmente la confrontación entre los participantes y convirtió sus posiciones corporales, gestos y reacciones en parte del relato público del encuentro.
El mundo era la audiencia. Cuando se le dio la palabra a los periodistas para que hicieran preguntas, lo que podría haber sido utilizado como un puente para reencausar el diálogo fue una oportunidad perdida cuando el corresponsal Brian Glenn, de la cadena Real America’s Voice, interpela a Zelenski con una de las quejas sobre él del sector Make America Great Again (‘Hagamos a Estados Unidos grandioso otra vez’, MAGA, por su sigla en inglés), a saber, su vestimenta estilo militar:
¿Por qué no lleva traje? Usted ocupa el puesto más alto en el Gobierno de este país y se niega a llevar traje. ¿Tiene usted un traje? Muchos estadounidenses tienen problemas con usted por no respetar la dignidad de esta administración. (Wendling, 2025)
Zelenski contestó: “Usaré ‘vestuario’ cuando termine esta guerra. Quizás usaré algo como el suyo, sí. Quizás algo mejor, no lo sé. Quizás algo más barato” (Wendling, 2025). Este hecho fue explotado por el vicepresidente Vance, quien tomó una actitud mucho más agresiva en el debate en contra de Zelenski, catalogándolo como un ingrato que no agradecía el apoyo estadounidense, de modo que rompió la soberanía y la autonomía de Ucrania.
Trump, mientras tanto, adoptó la estrategia política-diplomática en la que se enmarca el realismo ofensivo para un líder, que consiste en proyectar una imagen de irracionalidad e impredecibilidad, con el fin de mostrarse como un líder que es capaz de tomar las decisiones más extremas con tal de obtener el mayor y mejor resultado en la negociación. Así, los contrincantes considerarán siempre que este líder es capaz de llevar a cabo acciones desproporcionadas que incluso pueden llevar a su autodestrucción y que por ello los escenarios posibles de resolución se convierten en impredecibles, para así sacar la mayor ganancia a las amenazas y convertirlas en creíbles (Kissinger, 2004).
El inconveniente del uso de esta estrategia es el agotamiento, la falta de horizonte para identificar en qué momento culminarla y la profundización de la desconfianza entre las partes. En el diálogo, Vance increpa a Zelenski diciéndole “¿Y cree que es respetuoso venir al despachooval de los Estados Unidos de América y atacar a la administración que intenta evitar la destrucción de su país?” (Tejedor, 2025). Sin embargo, Zelenski se refería al hecho de que Vance no había visitado Ucrania y enfatizaba que Vance no la conocía. El encuentro terminó sin un acuerdo y sin la deferencia del acompañamiento del anfitrión a la puerta de salida. La interacción teatralizada del ritual diplomático tradicional se rompió y dejó ver transformaciones en las formas de escenificar, negociar y comunicar el poder internacional.
Los medios informativos como testigos privilegiados de esta situación se convirtieron también en espacios de búsqueda de contexto y explicación. El alcance obtenido por la primera entrevista televisiva concedida por Zelenski después del encuentro constituye un indicador de la demanda inmediata de interpretación generada por la ruptura diplomática. No obstante, este dato debe entenderse como evidencia contextual del interés suscitado por el acontecimiento y no como demostración de una recuperación general de la televisión frente a las plataformas digitales. Se continúa con la tendencia en el consumo de medios de eventos como el anuncio del Brexit en 2016 o las negociaciones nucleares con Corea del Norte en 2018. BBC y CNN reportaron un incremento del tráfico web entre el 30 % y el 50 % alrededor de las 24 y las 48 horas luego de ocurridos los eventos (Newman et al., 2019).
Inmersos en la cultura de la impasibilidad de las prácticas diplomáticas internacionales estándar, los titulares de los medios informativos hicieron eco al desconcierto. Van desde la clasificación del encuentro —“El ataque de Trump y Vance contra Zelenski desata la incertidumbre sobre la futura relación entre Estados Unidos y Ucrania” (Vidal Liy, 2025a)—, pasando por la calificación de este momento por los participantes —“Zelensky califica de ‘ lamentable’ la reunión con Trump en la Casa Blanca y dice estar dispuesto a negociar la paz” (Paton Walsh et al., 2025)—, hasta el seguimiento a diplomáticos de carrera que presenciaron el encuentro —“La embajadora de Ucrania en EE. UU., desesperada durante la discusión entre Trump y Zelenski” (“La embajadora de Ucrania en EE. UU.”, 2025)—.
Conclusiones
El ritual diplomático es un escenario en el que se recrea una batalla simbólica, en la cual se negocian el poder, la identidad y la legitimidad. Así entonces, el encuentro entre Donald Trump, Volodímir Zelenski y J. D. Vance permite identificar una transformación en las formas contemporáneas de representación diplomática. Aunque un solo acontecimiento no permite afirmar por sí mismo la consolidación de un nuevo orden mundial, sí muestra una modalidad de negociación más directa, coercitiva y transaccional, en la que las formas tradicionales de deferencia, contención emocional y protección de la imagen de los participantes fueron desplazados por la presión pública, la recriminación y la exhibición de la asimetría de poder.
La ruptura del ritual se manifestó tanto en el discurso como en la dimensión audiovisual del encuentro. La vestimenta de Zelenski, la disposición espacial de los participantes, las interrupciones, los gestos y el control desigual de los turnos de habla funcionaron como signos políticos. La transmisión en directo trasladó hacia el escenario público tensiones que tradicionalmente se mantienen en la trastienda de la negociación diplomática. De este modo, las cámaras no se limitaron a registrar el desacuerdo, sino que hicieron visibles las jerarquías, las estrategias de demarcación y la disputa por definir la situación.
La cobertura periodística posterior seleccionó y recontextualizó esos signos audiovisuales para explicar el acontecimiento. La discusión sobre la vestimenta, las expresiones gestuales de los asistentes y los fragmentos de la confrontación se convirtieron en recursos narrativos, mediante los cuales los medios interpretaron la ruptura del protocolo y sus posibles consecuencias internacionales. El dato de audiencia que alcanzó la primera entrevista televisiva concedida por Zelenski después del encuentro constituye, en este sentido, un indicador de la demanda inmediata de contextualización generada por el episodio, pero no demuestra por sí solo un desplazamiento general de las plataformas digitales por parte de la televisión.
En el sistema mediático contemporáneo, la televisión, los medios informativos y las plataformas digitales no actúan necesariamente como espacios excluyentes. La transmisión televisiva proporcionó las imágenes y los sonidos del acontecimiento, mientras que el periodismo aportó contextualización, interpretación y seguimiento, y las plataformas ampliaron la circulación de fragmentos, comentarios y marcos de lectura. En situaciones de incertidumbre, esta articulación ofrece al periodismo la posibilidad de recuperar su función explicativa, siempre que pueda diferenciar el contexto documentado de la reacción inmediata y de la amplificación polarizada.
Referencias
Barthes, R. (2008). Mitologías. Siglo XXI Editores.
Berridge, G. R. y James, A. (2003). A dictionary of diplomacy. Palgrave Macmillan.
CNN Politics. (2019, septiembre 25). Read Trump’s phone conversation with Volodymyr Zelensky. CNN. https://www.cnn.com/2019/09/25/politics/donald-trump-ukraine-transcript-call/index.html
Comité Internacional Cruz Roja. (s. f.). El principio de distinción entre personas civiles y combatientes. Bases de Datos de DIH. https://ihl-databases.icrc.org/es/customary-ihl/v1/rule1
Danielson, A. y Hedling, E. (2022). Visual diplomacy in virtual summitry: Status signalling during the coronavirus crisis. Review of International Studies, 48(2), 243-261. https://doi.org/10.1017/S0260210521000607
Donald Trump es nombrado persona del año por la revista “Time”. (2024, diciembre 12). France 24. https://www.france24.com/es/ee-uu-y-canad%C3%A1/20241212-donald-trump-es-nombrado-persona-del-a%C3%B1o-por-la-revista-time
Feltham, R. G. (1998). Diplomatic Handbook. Longman.
Fox News Media. (2025, marzo 4). Special Report with Bret Baier’s Exclusive Interview with President Zelenskyy Draws 6.4 Million Viewers Beating NBC’s Nightly News and CBS Evening News. Fox News. https://press.foxnews.com/2025/03/special-report-with-bret-baiers-exclusive-interview-with-president-zelenskyy-on-fox-news-is-highest-rated-telecast-in-all-of-broadcast-primetime-and-cable-television-on-friday-february-28
Goffman, E. (1970). Ritual de la interacción. Tiempo Contemporáneo.
Goffman, E. (1997). La presentación de la persona en la vida cotidiana. Amorrortu.
Keys, B. (2020). The diplomat’s two minds: Deconstructing a foreign policy myth. Diplomatic History, 44(1), 1-21. https://doi.org/https://doi.org/10.1093/dh/dhz053
Kissinger, H. (2004). La diplomacia. Fondo de Cultura Económica.
La embajadora de Ucrania en EE. UU., desesperada durante la discusión entre Trump y Zelenski. (2025, marzo 1). El País [Video]. https://elpais.com/videos/2025-03-01/la-embajadora-de-ucrania-en-ee-uu-desesperada-durante-la-discusion-entre-trump-y-zelenski.html?autoplay=1
Mastanduno, M. (1997). Preserving the unipolar moment: Realist theories and U.S. grand strategy after the Cold War. International Security, 21(4), 49-88.
Møller, A. H. K., Adler-Nissen, R., Golovchenko, Y. y Eggeling, K. (2024). The social aesthetics of digital diplomacy. International Political Sociology, 18(3), 1-26. https://doi.org/10.1093/ips/olae027
Newman, N., Fletcher, R., Kalogeropoulos, A., Levy, D. y Nielsen, R. K. (2019). Reuters Insitute Digital News Report 2019. Reuters Institute for the Study of Journalism.
Organización de las Naciones Unidas (ONU). (s. f.). Manual de protocolo. Departamento de la Asamblea General y de Gestión de Conferencias. https://www.un.org/dgacm/es/content/protocol/manual-of-protocol
Panizo Alonso, J. M. (2018). Protocolo y ceremonial diplomático e internacional. Síntesis.
Paton Walsh, N., Picheta, R. y Kent, L. (2025, marzo 4). Zelensky califica de “lamentable” la reunión con Trump en la Casa Blanca y dice estar dispuesto a negociar la paz. CNN Español. https://cnnespanol.cnn.com/2025/03/04/mundo/zelensky-lamentable-reunion-trump-dispuesto-negociar-paz-trax
Ravid, B. (2025, febrero 28). Inside the Oval: How Trump’s team sent Zelensky home with no deal and no meal. Axios. https://www.axios.com/2025/02/28/trump-zelensky-oval-office-meeting-details
Redacción BBC News Mundo. (2025, febrero 28). Trump acusa a Zelensky de “jugar con la Tercera Guerra Mundial” y de ser un desagradecido en una tensa reunión en la Casa Blanca que terminó sin la firma del acuerdo sobre los minerales de Ucrania. BBC News Mundo. https://www.bbc.com/mundo/articles/cm2n4y0zxjjo
RTVE Noticias (Director). (2025, marzo 4). Discurso Anual sobre el estado de la Unión. Presidente Donald Trump ante el Congreso de Estados Unidos [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=c2Gk1adJmAg
Satow, E. (1932). A Guide to Diplomatic Practice. Longmans, Green and Co.
Tejedor, A. (2025, marzo 1). Transcripción íntegra: así fue la insólita bronca de Trump a Zelenski en el despacho oval ante millones de espectadores. La Razón. https://www.larazon.es/internacional/transcripcion-integra-asi-fue-insolita-bronca-trump-zelenski-despacho-oval-millones-espectadores_2025030167c2cf9e1ba31400010985f5.html
Van Burgsteden, L., van Eck, C. W. y Hepburn, A. (2025). From diplomacy to disrespect: Conversational polarization in the oval office. Political Communication, 42(5), 908-916. https://doi.org/10.1080/10584609.2025.2548294
Van Dijk, T. (1999). ¿Qué es el análisis del discurso político? En T. van Dijk e I. Rodrigo, Análisis del discurso social y político. ABYA-YALA.
Vidal Liy, M. (2024, septiembre 26). Zelenski se topa con la campaña electoral de EE. UU. en su visita para recabar apoyo a su “plan de victoria”. El País. https://elpais.com/internacional/2024-09-26/biden-acelera-la-ayuda-a-ucrania-al-final-de-su-mandato-pero-sin-permitir-misiles-de-largo-alcance-contra-rusia.html
Vidal Liy, M. (2025a, febrero 28). El ataque de Trump y Vance contra Zelenski desata la incertidumbre sobre la futura relación entre Estados Unidos y Ucrania. El País. https://elpais.com/internacional/2025-03-01/el-ataque-de-trump-y-vance-contra-zelenski-desata-los-interrogantes-sobre-la-futura-relacion-entre-estados-unidos-y-ucrania.html
Vidal Liy, M. (2025b, febrero 28). Trump humilla a Zelenski en una tensa reunión en la Casa Blanca: “Está jugando con la tercera guerra mundial”. El País. https://elpais.com/internacional/2025-02-28/trump-humilla-a-zelenski-en-una-tensa-reunion-en-la-casa-blanca-esta-jugando-con-la-tercera-guerra-mundial.html
Walker, M. (1996). The New american hegemony. World Policy Journal, 13(2), 13-21.
Wendling, M. (2025, marzo 2). Cómo la vestimenta de Zelensky pudo haber alimentado la disputa con Trump en la Casa Blanca. BBC News Mundo. https://www.bbc.com/mundo/articles/cn0453xlg5lo
Wood, J. R. y Serres, J. (1970). Diplomatic ceremonial and protocol. Principles, procedures & practices. Columbia University Press. https://archive.org/details/diplomaticceremo00wood/page/n7/mode/2up?view=theater
Zelenski es elegido persona del año por la revista Time. (2022, diciembre 7). Deutsche Welle (DW). https://www.dw.com/es/zelenski-es-elegido-persona-del-a%C3%B1o-por-la-revista-time/a-64020250
Notas
*
Artículo
de investigación
Notas de autor
a Autora de correspondencia. Correo electrónico: danghelly.zuniga@urosario.edu.co
Información adicional
Cómo citar: Zúñiga-Reyes, D.-G. (2026). Nuevo
orden, nuevos ritos: la ruptura de los ritos de la diplomacia y el papel de la
televisión y los medios informativos en la estrategia del realismo ofensivo. Signo y Pensamiento, 45. https://doi.org/10.11144/Javeriana.syp45.nonr