Influencia del trabajo sobre el promedio académico en estudiantes de odontología

How Having a Job Influences the GPA in Dentistry Students

Magis. Revista Internacional de Investigación en Educación, vol. 12, núm. 24, 2019

Pontificia Universidad Javeriana

Mirna Delia Salinas-Quiroga *

Universidad Autónoma de Nuevo León, México


Francisco González-Salazar **

Instituto Mexicano del Seguro Social, México


Fecha de recepción: 18 Mayo 2018

Fecha de aprobación: 17 Septiembre 2018

Fecha de publicación: 01 Marzo 2019

Resumen: Actualmente, una gran cantidad de estudiantes universitarios trabajan mientras cursan su carrera. El propósito de esta investigación fue comparar las diferencias en los promedios académicos de los estudiantes de la licenciatura en odontología que estudian y trabajan contra aquellos que solo estudian. Con este objetivo, se aplicó una encuesta a estudiantes de odontología de una universidad del noreste de México. Los promedios académicos de los estudiantes de odontología que estudian y trabajan fueron similares a los de los alumnos que solo estudian. Además, se demostró que los estudiantes que trabajan en empleos relacionados con su carrera tienen mejores promedios.

Palabras clave: Trabajo, trabajo estudiantil, rendimiento académico, odontología, México.

Abstract: Nowadays many college students have a job while they complete the college studies. This research aims to compare the differences in the Grade Point Average (GPA) between dentistry students who study and have a job and those who only study. The dentistry students from a college in North-East­ern Mexico were asked to answer a survey. The GPAs of students who study and have a job were similar to the GPAs of those who only study. In addition, it was found that the students who work in tasks related to the dentistry studies obtain better GPAs.

Keywords: Work, student’s job, student’s performance, dentistry, Mexico.

Introducción

Actualmente, es muy común en nuestro medio encontrar estudiantes de licenciatura que combinan las actividades académicas con actividades laborales remuneradas. Según la Encuesta Nacional de Juventud, realizada en México durante 2010, el 11,2% de los jóvenes entre 19 y 23 años estudia y trabaja (México, Subsecretaría de Educación Superior, 2010). En algunos otros países, las razones aducidas por los jóvenes para trabajar al mismo tiempo que estudian se refieren más al deseo de tener cierta independencia económica frente a los padres y no tanto a la necesidad económica o a la adquisición de experiencia (Fernández-Esquinas, Escrivá-Chordá & Robles-Rodríguez, 2003; Moreau & Leathwood, 2006). En México, los principales motivos son diversos e incluyen económicos, culturales, sociales y la inserción laboral (Guerra-Ramírez, 2005). En general, en su mayoría, los jóvenes estudiantes reconocen que trabajan para satisfacer sus necesida­des económicas personales (Carrasco-Alurralde & Oberliesen, 2013; Motte & Schwartz, 2009).

A partir de esa breve introducción, nos planteamos la siguiente pregunta de investigación: ¿Cuál es la influencia del trabajo y del tipo de trabajo sobre el promedio académico en estudiantes de odontología?

El objetivo principal de esta investigación fue determinar la influencia de la actividad laboral y del tipo de actividad laboral sobre los promedios de calificaciones de los estudiantes de licenciatura de la Facultad de Odon­tología de la Universidad Autónoma de Nuevo León, UANL.

Este documento está organizado en seis acápites incluyendo este. En el primero se da una breve introducción al tema, se plantean el problema y los objetivos de la investigación. En el segundo acápite, denominado referentes conceptuales, se establecen el marco teórico y los antecedentes relacionados con esta investigación. En el siguiente, denominado material y métodos, se describen el universo de la población, la muestra, los criterios de selección, el tipo de estudio, las estrategias de recolección de datos, de análisis de resultados y las consideraciones éticas; en el cuarto acápite, denominado resultados, se muestran los mismos representados en gráficas y tablas. En el siguiente acápite, se revisa el ámbito de la discusión, se identifican los principales hallazgos y se comparan con investigaciones previas; finalmente, se hacen inferencias a partir de los resultados de la muestra. En el último acápite, denominado conclusiones, se determinan los principales conceptos que surgen de la comprobación de las hipótesis y el logro de cada uno de los objetivos planteados. Entonces, tenemos la estructura: introducción, referentes conceptuales, material y métodos, resultados, dis­cusión y conclusiones.

Referentes conceptuales

Trabajo

Dentro del marco conceptual de “trabajo”, podemos encontrar una gran cantidad de definiciones. Una de las más simples y adecuadas es aquella que menciona que el trabajo es la inversión consciente e intencional de un esfuerzo generalmente individual en orden a la producción de bienes, elaboración de productos o realización de servicios, los cua­les satisfacen algún tipo de necesidades humanas (Blanch, 1996, p. 88). También se define como un fundamento del orden social que determina el lugar que ocupan los individuos en la sociedad. Es fundamentalmente el principal medio de subsistencia que ocupa una parte esencial de la vida de los individuos. Trabajar es una norma, un “hecho social total” (Mèda, 2007). Además, algunos le atribuyen al trabajo propiedades productoras de riqueza. Entonces, formulan la teoría del valor-trabajo y presentan el trabajo como fuente única del valor de cambio del producto y al trabajador como una mercancía (Hurtado-Prieto, 2003).

En México, la Ley Federal del Trabajo fundamentada en el artículo 123, Apartado A, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en el Título Sexto, Del Trabajo y de la Previsión Social, señala que:

Esta ley es de observancia general en toda la Re­pública Mexicana y rige las relaciones de trabajo comprendidas dentro del territorio nacional, establece que todas las personas adultas tienen derecho a un trabajo digno. En el entendido de que el trabajo digno o decente es aquel en el que se respe­ta plenamente la dignidad humana del trabajador. Las jornadas de trabajo deberán de ser menores a 8 horas diarias y menores a 40 horas por semana. Las condiciones de trabajo deberán estar basadas en el principio de igualdad entre mujeres y hombres, en ningún caso las percepciones podrán ser inferiores a las fijadas en esta Ley y deberán ser proporcionales a la importancia de los servicios prestados e iguales para trabajos iguales, sin que puedan establecerse diferencias y/o exclusiones por motivo de origen étnico o nacionalidad, género, edad, discapacidad, estado civil, condición social, condiciones de salud, religión, preferencias sexuales, condiciones de embarazo, salvo las modalidades consignadas expre­samente en esta Ley. También se menciona que el trato deberá de ser igualitario y respetuoso de cada condición previamente mencionada.

Estas normas de trabajo tienden a conseguir el equilibrio entre los factores de la producción y la justicia social, y propiciar el trabajo digno o decente en todas las relaciones laborales (México, Ley Federal de Trabajo, 2015).

Rendimiento académico y aprendizaje

El rendimiento académico se reconoce en ge­neral como el cumplimiento de las metas, logros u objetivos establecidos en el programa o asignatura que está cursando un alumno (Vélez-van Meerbeke & Roa-González, 2005). Desde un punto de vista operativo, este indicador se ha limitado a la expresión de una nota cuantitativa o cualitativa que en muchos ca­sos es insatisfactoria, lo que se refleja en la pérdida de materias, pérdida del cupo o deserción (Vélez-van Meerbeke & Roa-González, 2005). También se acepta que es el producto de la asimilación del contenido de los programas de estudio, que se expresa en califica­ciones dentro de una escala convencional (Figueroa, 2004). Este valor también puede ser utilizado como un indicador de eficacia y calidad de un sistema educativo (Martínez-Rizo, 2010).

Por su parte, el aprendizaje está considerado como una de las principales funciones mentales que presentan los seres humanos, los animales y los siste­mas de tipo artificial. En términos supergenerales, se dice que el aprendizaje es la adquisición de cualquier conocimiento a partir de la información que se percibe (González-Cabanach, 1997).

Se llama educación al proceso mediante el cual se afecta a una persona, estimulándola para que de­sarrolle sus capacidades cognitivas y físicas para poder integrarse plenamente en la sociedad que la rodea. Por consiguiente, debe distinguirse entre los conceptos de educación (estímulo de una persona hacia otra) y aprendizaje, que en realidad es la posibilidad subjetiva de incorporación de nuevos conocimientos para su aplicación posterior (León, 2007).

Los estudiantes de educación superior acuden a las instituciones educativas para completar la última etapa del proceso de aprendizaje académico, es decir, todas las trayectorias formativas postsecundarias que cada país contempla en su sistema. Este proceso de educación superior se imparte en las universidades, academias superiores o instituciones de formación profesional, entre otras. Algunos individuos están realizando estudios de nivel medio o superior en una institución académica y al mismo tiempo, se desempeñan en empleos remunerados. Estas personas se han visto obligadas a desempeñarse en alguna actividad laboral, por razones que van desde intereses personales hasta motivaciones económicas (Vázquez-Galicia, 2009).

Antecedentes relacionados

En su mayoría, los estudios relacionados con el rendimiento académico de los estudiantes de li­cenciatura que estudian y trabajan son descriptivos y concluyen que los estudiantes que trabajan tienen peor rendimiento académico que los estudiantes que no trabajan (Andemariam, Tsegai, Andre & Dhumal, 2015; Carrasco-Alurralde & Oberliesen, 2013; Motte & Schwartz, 2009; Rochford, Connolly & Drennan, 2009; Taylor, Lekes, Gagnon, Kwan & Koestner, 2012). Sin embargo, otros autores mencionan que la activi­dad laboral no influye sobre los promedios académicos (Applegate & Daly, 2006; Nonis & Hudson, 2006; Wa­tanabe, 2005). Incluso, hay quienes han reportado que los estudiantes que trabajan tienen mejores promedios que los que no trabajan (Gómez-Sánchez, Oviedo-Ma­rín & Martínez-López, 2011). Es muy importante seña­lar que los motivos por los cuales las personas trabajan pueden ser completamente diferentes ya que hay estu­diantes que trabajan para financiar sus estudios, para subsistir e incluso para mantener a su familia, mientras que otros trabajan como parte de su estilo de vida pues tratan de ser in­dependientes y aunque sus familias les pueden pagar su manutención y cuotas escolares, ellos prefieren solventarse sus gastos; incluso, hay estu­diantes sin ninguna necesidad de trabajar, que lo hacen solamente para obtener experiencia profesional en áreas afines con su carrera (Motte & Schwartz, 2009). Algunos estudios han dividido a los estudiantes por su posición económica y por las jornadas de trabajo; y han demostrado que los estudiantes que trabajan pero que tienen mejor posición económica y aquellos con jornadas laborales menores a 14 horas por semana, tienen mejores promedios y permanecen durante más tiempo sin abandonar sus estudios (King & Bannon, 2002). Por su parte, Ernest T. Pascarella y Patrick T. Terenzini en 1991 después de tres décadas de experiencia en la Universi­dad de Illinois no dudaron en asegurar que los estudiantes que trabajaban durante su estancia en la universidad y particularmente aquellos que traba­jan dentro del campus, están más conectados a la institución, administran su tiempo de manera más efectiva y están más enfocados en su trabajo académico que aquellos estudiantes que no trabajan en absoluto. También mencionan que son más maduros, con autoconfianza y consiguen más y mejores puestos al graduarse de la universidad (Pascarella & Terenzini, 1991). En México, aunque trabajar y estudiar durante la carrera univer­sitaria es común, sobre todo en las facultades de odontología, hay muy pocos escritos y prácticamente ningún estudio en revistas indizadas que mencione cómo influye el tipo de actividad laboral sobre el rendimiento académico.

Con estos referentes conceptuales, proponemos que el rendimiento académico en los estudiantes de odontología de la Universidad Autónoma de Nuevo León puede ser influenciado por las actividades laborales y/o por el tipo de la actividad laboral realizada. Por ese motivo, planteamos las siguientes hipótesis de trabajo:

Para llevar a cabo la comprobación o rechazo de estas hipótesis, se planteó la siguiente metodología.

Materiales y método

Tipo de estudio

Se realizó un estudio observacional descriptivo, transversal y com­parativo. El universo del estudio fueron los estudiantes de licenciatura de la Facultad de Odontología de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Criterios de selección

Los criterios de inclusión fueron individuos registrados como alum­nos de la licenciatura en Odontología durante el período febrero-junio de 2016. Se decidió incluir a los estudiantes de séptimo a noveno semestre, porque son los alumnos que pueden decidir si buscar un empleo relacio­nado con su carrera o no relacionado, pues ya tienen la capacidad de asis­tir como auxiliares en un consultorio dental. Los alumnos de semestres inferiores aún no han adquirido el conocimiento ni las capacidades para trabajar como auxiliares en un consultorio dental y si trabajan, lo más probable es que sea en un trabajo no relacionado con su carrera.

Se excluyeron alumnos irregulares y/o suspendidos durante ese mismo período, también aquellos que no acudieron a clases por algún motivo al momento de realizar la entrevista.

Se eliminaron los alumnos que dejaron sus encuestas sin contestar o con datos incompletos.

Tamaño de muestra

El universo de la población fue de 423 alumnos inscritos durante el semestre febrero-junio de 2016. La muestra se calculó para una prueba de hipótesis de comparación de medias bilateral, para tener una confiabilidad del 95% y una potencia de prueba del 80%, la precisión de 4 puntos y con una varianza de 103 puntos. El resultado de la fórmula fue de 101 alumnos.

Muestreo

El muestreo fue no probabilístico por conveniencia; una vez obteni­dos los permisos de los comités de bioética e investigación, se acudió a los grupos para invitar a los alumnos a participar. Una vez que se completó la muestra se dio por terminado el muestreo.

Consideraciones éticas

Este protocolo fue autorizado por los comités de investigación y bioética correspondientes a la Facultad de Odontología de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Todos los participantes firmaron una hoja de consentimiento informado. Todos los datos se manejaron de forma confidencial.

Estrategia general

Una vez que se decidió el tamaño muestral, se acudió a los grupos correspondientes a los semestres 7, 8 y 9 de la carrera de Odontología y con el permiso de los maestros, se solicitaron voluntarios para partici­par en el estudio. Los alumnos que aceptaron participar llenaron una hoja de consentimiento informado y luego contestaron un cuestionario de 22 preguntas. Los cuestionarios fueron autocontestados. A las personas que participaron se les agradeció su participación y se les reiteró la confiden­cialidad de la información.

Variables

La variable dependiente fueron los promedios académicos y se regis­traron en escala numérica con un decimal de acuerdo con la declaración de los alumnos. Se incluyó una variable dependiente por cada cuestionamiento de la encuesta y las principales variables independientes fueron las sociodemográficas, como la edad que se registró como variable cuan­titativa discreta, el género que se reportó como masculino y femenino; el estado civil se clasificó como soltero o casado y/u otros; finalmente, el semestre que se colocó como variable nominal de acuerdo con el semestre que cursaban en ese momento.

Se incluyó también la variable trabaja y se registró en forma dicotó­mica como trabaja sí o trabaja no; la variable tipo de trabajo se registró como trabajo relacionado con su carrera o no relacionado con la carrera. Se consideraron los trabajos relacionados con su carrera cuando eran em­pleos en un consultorio odontológico y no relacionados fueron los demás empleos. También se preguntó por antigüedad en el empleo, si era mayor de 2 años o menor a dos años. Otra variable fue la flexibilidad del horario que se clasificó como flexible o nada flexible. Se preguntó por los días a la semana que se trabaja y las jornadas de trabajo de cuántas horas. Estas variables se dicotomizaron para los días a la semana que trabaja de 1-4 días o 5 o más días y para la jornada de trabajo de 1-4 horas y 5 o más horas.

Análisis estadístico

Los datos se vaciaron desde las encuestas en papel a una hoja de recolección de datos de Excel, de Microsoft Office®. Luego, esa base de datos se analizó con el software estadístico SPSS v. 18, de IBM Statistics®. Todos los datos cualitativos se registraron como frecuencias, mientras los datos cuantitativos como promedios. La comparación de los promedios académicos de los alumnos de acuerdo con las diferentes variables depen­dientes se realizó con el estadístico no paramétrico de Mann-Whitney. Esta decisión obedeció a que la distribución de los promedios de acuerdo con las diferentes variables independientes no mostró distribuciones normales para ninguna de ellas. La determinación de la distribución de los prome­dios de cada una de estas variables se realizó por la prueba de Kolmogorov Smirnov. Todos los resultados se muestran en 5 tablas que se incluyen. Al hacer la comparación de las medias, se consideraron significativos los valores de p < 0.05.

Resultados

Se revisaron 102 alumnos que cursaban entre séptimo y noveno se­mestre de la carrera de Odontología; 51,0% de ellos cursaba noveno se­mestre, 30,4% estaba en octavo y 18,6% en séptimo semestre. En esta muestra, el 63,7% corresponde al género femenino y el 36,3% al mascu­lino, el promedio de edad fue de 23,07, +1.75 años. El 93,1% de los estu­diantes estaba soltero, el 6,9% estaba casado u otros.

El 48% de los encuestados mencionó tener trabajo remunerado, la distribución del tipo de trabajo se muestra en la tabla 1.

Tabla 1
Distribución de los encuestados por el tipo de trabajo que mencionaron

Distribución de los
encuestados por el tipo de trabajo que mencionaron


Fuente: elaboración propia

En su mayoría, los alumnos no trabajan, pero el 74,4% de los que trabajan lleva menos de dos años trabajando. La cantidad de días a la se­mana que los estudiantes trabajan es muy variable; sin embargo, cuando se dicotomiza la variable, el 51,1% de los que trabajan lo hace menos de 5 días por semana y los demás trabajan 5 o más días. Con relación a la cantidad de días de la semana en que los estudiantes trabajan, solamente el 32,7% de los que trabajan tiene horarios de 4 horas o menos, mientras el 67,3% tiene horarios de 5 horas o más.

En relación con la flexibilidad de los horarios de trabajo, la tabla 2 muestra los comentarios de los estudiantes que trabajan, acerca de la fle­xibilidad de sus horarios de trabajo. La mayoría considera que sus trabajos son flexibles o muy flexibles en cuanto a su horario.

Tabla 2
Muestra los comentarios de los encuestados que trabajan, acerca de la flexibilidad de su horario de trabajo

Muestra los comentarios de los encuestados que trabajan, acerca de
la flexibilidad de su horario de trabajo


Fuente: elaboración propia

Los principales motivos por los cuales los estudiantes trabajan se muestran en la tabla 3. Ahí podemos observar que los principales motivos para trabajar son muy diversos y los más comunes se dividen casi equitati­vamente entre: Soy soporte de familia, ahorro, financiar estudios y obtener experiencia laboral.

Tabla 3
Principales motivos de los encuestados para trabajar

Principales motivos de los
encuestados para trabajar


Fuente: elaboración propia

Una vez dicotomizadas las variables, se compararon los promedios de calificación cruzada con cada una de ellas. Primero se realizó la prueba de Kolmogorov-Smirnov para determinar si la distribución de esos datos era normal. El resultado fue que ninguna de las variables dicotomizadas tenía una distribución normal. Luego se compararon los promedios acadé­micos y la prueba de hipótesis se realizó con la prueba de Mann-Whitney. En la tabla 4, se muestran los promedios de las variables dicotomizadas con los valores de la prueba y la significancia estadística. En ella se puede observar que los promedios fueron más altos en los alumnos mujeres en comparación con los promedios de los varones. También fueron mayores en las personas entre 20 y 23 años. Los alumnos solteros tienen mejo­res promedios que el resto. Todas estas diferencias fueron estadística-mente significativas.

Se demostró que los promedios de las personas que trabajan, com­parados con los promedios de las personas que no trabajan fueron simila­res y no se encontraron diferencias estadísticamente significativas cuando se compararon estos grupos. Sin embargo, cuando se analizó específica­mente el de las personas que trabajaban si su trabajo era relacionado o no relacionado con su carrera, se encontró que las personas con trabajos relacionados con la carrera tenían mayores promedios que las que tenían trabajos no relacionados con la carrera. Además, las personas con horarios de trabajo flexibles tuvieron mayores promedios que las que tenían traba­jos con horarios no flexibles. Finalmente, se muestra que los promedios de calificaciones no son influidos por la antigüedad en el trabajo, por los días a la semana que trabajan ni por las horas de la jornada de trabajo.

Tabla 4
Comparaciones de los promedios de las variables estudiadas dicotomizadas y analizadas por la prueba de Mann-Whitney

Comparaciones de los
promedios de las variables estudiadas dicotomizadas y analizadas por la prueba
de Mann-Whitney

* Diferencias estadísticamente significativas p < 0.05.


Fuente: elaboración propia

Discusión

Se han publicado diferentes estudios descripti­vos que han demostrado la influencia que tienen las actividades laborales sobre el rendimiento académico de los estudiantes universitarios (Andemariam, Tse­gai, Andre & Dhumal, 2015; Applegate & Daly, 2006; Carrasco-Alurralde & Oberliesen, 2013; Gómez-Sánchez, Oviedo-Marín & Martínez-López, 2011; Motte & Schwartz, 2009; Nonis & Hudson, 2006; Rochford, Connolly & Drennan, 2009; Taylor, Lekes, Gagnon, Kwan & Koestner, 2012; Watanabe, 2005). Algunos de estos trabajos de investigación mencionan que los pro­medios son bajos en las personas que trabajan compa­rados con los que no trabajan (Andemariam, Tsegai, Andre & Dhumal, 2015; Carrasco Alurralde & Oberlie­sen, 2013; Motte & Schwartz, 2009; Rochford, Conno­lly & Drennan, 2009; Taylor, Lekes, Gagnon, Kwan & Koestner, 2012), otros mencionan que los promedios son iguales (Applegate & Daly, 2006; Nonis & Hudson, 2006; Watanabe, 2005), incluso hay quien dice que los promedios de los que trabajan son mayores (Gómez- Sánchez, Oviedo-Marín & Martínez-López, 2011). Aun­que hay varios estudios realizados entre estudiantes de odontología, la mayoría solo son tesis y ninguno en revistas indexadas (Albarracín, Irigoyen & Papel, 2010; Bernuy-Torres, 2015; Fazio, 2004; Ghavam, Poor-Malek & Imani, 2005). Realmente, muy pocos estudios dife­rencian los estudiantes que trabajan en dos grupos: los que tienen empleos relacionados con su carrera y los que tienen empleos no relacionados (Fazio, 2004; Ghavam, Poor-Malek & Imani, 2005). Los resultados de esta investigación cobran una especial relevancia en ese sentido, porque no se encontraron diferencias estadísticamente significativas cuando se compararon los promedios de los estudiantes que trabajaban con los de los que no trabajaban. Sin embargo, al com­parar los promedios de los estudiantes con trabajos relacionados con su profesión con los de aquellos con trabajos no relacionados con su profesión, se encontraron diferencias importantes en los promedios: son mayores en aquellos con trabajos relacionados con su profesión. No encontramos ninguna referencia en los principales index médicos con este tipo de análi­sis. Pensamos que las actividades laborales que están relacionadas con la carrera motivan a los estudiantes al autoestudio y a buscar una mejor preparación que atienda las necesidades de sus pacientes y fortalezca la vocación por la carrera e incremente la confianza en sí mismo sobre todo en aquellos alumnos con una vocación genuina.

Adicionalmente, se hicieron hallazgos impor­tantes e interesantes en los estudiantes que trabajan; los estudiantes de menor edad tienen mejores prome­dios que los mayores, estos datos son similares a los reportados por Silvia Albarracín, Silvia Irigoyen y Gustavo Papel en 2010 y Maryam Ghavam, Farshad Poor Malek y Vahid Imani en 2005, en estudios realizados en Argentina y en Irán, respectivamente. Las mujeres que trabajan tienen mejores promedios que los hombres. Esto resulta definitivamente de acuerdo a lo publicado por diferentes autores en varias partes del mundo (Aguiar-Barrera, Gutiérrez-Pulido, Lara Barra­gán-Gómez & Villalpando-Becerra, 2011; Albarracín, Irigoyen & Papel, 2010; Bernuy-Torres, 2015; Carrillo- Regalado & Ríos-Almodóvar, 2013; Fazio, 2004; Gha­vam, Poor-Malek & Imani, 2005). En relación con el estado civil, los estudiantes solteros y que trabajan tienen mejores promedios que los casados. Cabe men­cionar que hay varias referencias en ese sentido y casi todas ellas concluyen que la atención a las necesida­des filiales y familiares supera a la de las necesidades académicas y por lo general, afectan negativamente el rendimiento académico; no encontramos ninguna referencia que mencionara lo contrario (Albarracín, Irigoyen & Papel, 2010; Bernuy-Torres, 2015; Ghavam, Poor-Malek & Imani, 2005). Las demás variables estu­diadas —como la antigüedad, los días a la semana que laboran y la cantidad de horas en la jornada laboral— no mostraron diferencias significativas en el análisis. En ese sentido, sí hay trabajos que mencionan que la cantidad de días por semana y las horas de trabajo por cada jornada influyen sobre el desempeño académico de los estudiantes de licenciatura (Salamonson, Eve­rett, Koch, Andrew & Davidson, 2012; Taylor, Lekes, Gagnon, Kwan & Koestner, 2012). Lógicamente, entre más días por semana y jornadas laborales más largas, ellos tienen un peor desempeño académico. Nosotros encontramos únicamente que las personas con hora­rios de trabajo más flexibles tienen mejor rendimiento académico. Esto tiene bastante sentido cuando los es­tudiantes pueden tener tareas o actividades escolares no planeadas pero que pueden empalmarse con los horarios cotidianos de trabajo.

La proporción de estudiantes que trabajan re­sultó ser un poco superior al promedio de los estu­diantes universitarios en general y muy superior al reportado en la Encuesta Nacional de 2010, registrada por la Secretaría de Educación (México, Subsecretaría de Educación Superior, 2010). Creemos que los es­tudiantes de Odontología pueden tener mayor flexibilidad de horarios escolares y de trabajo y esos dos factores juntos favorecen que estos estudiantes de la licenciatura en Odontología estudien y trabajen más comúnmente de lo habitual.

Las principales limitaciones de este trabajo se presentan en el análisis estadístico, pues la compara­ción de los promedios académicos de los estudiantes de acuerdo a las variables independientes dicotomizadas de manera individual deja de lado la posibilidad de interdependencias entre las variables que puedan estar confundiendo el resultado. Además, algunas variables como la flexibilidad de horario pueden estar muy relacionadas con los trabajos relacionados con la ca­rrera y estamos haciendo una falsa asociación. Un modelo de regresión logística o regresión logística binario sería muy recomendable para futuras investigaciones.

Otra limitación que se percibe ocurre cuando se recolectaron los promedios académicos operativamente como el promedio de la carrera que el alumno menciona tener. Aunque se aclaró durante la entrevista que esos datos se iban a verificar, existe la posibilidad de que los estudiantes mientan. Si bien esa posibilidad existe, siempre que se aplica una encuesta podría haberse corroborado en la realidad con los kardex de los alumnos. En nuestra experiencia, la selección de los estudiantes de semestres avan­zados se justifica, porque la proporción de estudiantes que trabajan es bastante mayor que en los semestres iniciales; además, en los semestres iniciales, los estudiantes son menores de edad y es ilegal que trabajen. Algunos pueden considerar esto como un sesgo de selección.

Conclusiones

Los estudiantes de licenciatura de la Facultad de Odontología de la Universidad Autónoma de Nuevo León que estudian y trabajan son una mayor proporción que la reportada en el ámbito nacional para estudiantes jóvenes. En general, cuando se comparan los promedios académicos de los estudiantes de la licenciatura en Odontología que trabajan contra los que no trabajan, no se encontraron diferencias estadísticamente significativas. Además, se encontró que los estudiantes más jóvenes, los de género feme­nino y los solteros tienen mejores promedios que los de mayor edad, los varones y los que están casados, respectivamente.

Cuando se analizaron los resultados dentro del grupo de los es­tudiantes de la licenciatura en Odontología que estudian y trabajan, se encontró que los que tienen trabajos relacionados con su carrera tienen promedios mayores a los que trabajan en empleos no relacionados. Final­mente, los que tenían horarios más flexibles tienen mejores promedios que sus contrapartes con horarios poco o nada flexibles.

Agradecimientos

Un sincero agradecimiento por el tiempo dedicado a este manuscrito.

Referencias

Aguiar-Barrera, M. E.; Gutiérrez-Pulido, H.; Lara Barragán-Gómez, A. & Villalpando-Becerra, J. F. (2011). El rendimiento académico de las mujeres en matemáticas: análisis bibliográfico y un estudio de caso en educación superior en México. Revista Electrónica Actualidades Investigativas en Educación, 11 (2), 1-24. DOI: http://dx.doi.org/10.15517/aie.v11i2.10198. Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=44720020016

Albarracín, S.; Irigoyen, S. & Papel, G. (2010). El ren­dimiento académico de los alumnos según su perfil familiar. En X Coloquio Internacional sobre Gestión Universitaria en América del Sur. Balance y Prospectiva de la Educación Superior en el marco de los Bicentenarios de América del Sur, Mar del Plata, Argentina, 8-10 de diciembre de 2010. Disponible en: https://repositorio.ufsc.br/bitstream/handle/123456789/93280/ALBARRACIN.pdf?sequence=1

Andemariam, K.; Tsegai, S.; Andre, R. S. & Dhumal, P. (2015). Work Participation and Academic Achie­vement Theoretical and Practical Implications. European Journal of Business and Social Sciences, 3 (11), 15-32. Disponible en: http://www.ejbss.com/Data/Sites/1/vol3no11february2015/ejbss-1516-15-workparticipationandacademicachievement.pdf

Applegate, C. & Daly, A. (2006). The Impact of Paid Work on the Academic Performance of Students: A Case Study from the University of Canberra. Australian Journal of Education, 50 (2), 155-166. DOI: 10.1177/000494410605000205

Bernuy-Torres, L. A. (2015). Valoración de la autoe­valuación y su relación con el rendimiento aca­démico en estudiantes de odontología. Tesis de Maestría en Estomatología. Universidad Nacio­nal Mayor de San Marcos, Lima. Disponible en: http://cybertesis.unmsm.edu.pe/handle/cybertesis/4372.

Blanch, J. M. (1996). Psicología social del trabajo. En J. L. Álvaro, A. Garrido & J. R. Torregrosa (coords.). Psicología social aplicada, 85-119. Madrid: Mc­Graw-Hill. Disponible en: https://psicuagtab.files.wordpress.com/2012/06/psicologia-social-aplicada-josc3a9-luis-alvaro1.pdf

Carrasco-Alurralde, P. & Oberliesen, R. (2013). Vivien­do, trabajando y estudiando en la transforma­ción: experiencias, actitudes y formas de vida de los estudiantes bolivianos: un estudio experimental. Revista Integra Educativa, 6 (1), 193-222. Disponible en: http://www.scielo.org.bo/pdf/rieiii/v6n1/v6n1a10.pdf

Carrillo-Regalado, S. & Ríos-Almodóvar, J. G. (2013). Trabajo y rendimiento escolar de los estudiantes universitarios. El caso de la Universidad de Gua­dalajara, México. Revista de la Educación Superior, 42 (166), 09-34. Disponible en: http://www.scielo.org.mx/pdf/resu/v42n166/v42n166a1.pdf

Fazio, M. V. (2004). Incidencia de las horas trabaja­das en el rendimiento académico de estudiantes universitarios argentinos. Documentos de Trabajo Universidad Nacional de La Plata, UNLP, 52. Disponible en: http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/3543

Fernández-Esquinas, M.; Escrivá-Chordá, M. Á. & Ro­bles-Rodríguez, S. (2003). La situación social de los jóvenes en Andalucía. Instituto Andaluz de la Juventud, Colección Investigación y Juventud, No. 6. Disponible en: http://digital.csic.es/bitstream/10261/25190/1/viewcontent.pdf

Figueroa, C. (2004). Sistema de evaluación académica. 1ª ed. San Salvador, El Salvador: Editorial Uni­versitaria.

Ghavam, M.; Poor-Malek, F. & Imani, V. (2005). Effects of Dentistry Students’ Employment on their Aca­demic Success (2003-2004). Majallah I Dandan­pizishki [Journal of Islamic Dental Association of Iran], 17 (53), 104-112. Disponible en: http://jida.ir/browse.php?a_id=186&sid=1&slc_lang=en

Gómez-Sánchez, D.; Oviedo-Marín, R. & Martínez-Ló­pez, E. I. (2011). Factores que influyen en el rendimiento académico del estudiante universitario. Tecnociencia Chihuahua, 5 (2), 90-97. Disponible en: http://tecnociencia.uach.mx/numeros/v5n2/data/Factores_que_influyen_en_el_rendimiento_academico_del_estudiante_universitario.pdf

González-Cabanach, R. (1997). Concepciones y enfoques de aprendizaje. Revista de Psicodidáctica, 4, 5-39. Disponible en: https://www.redalyc.org/pdf/175/17517797002.pdf

Guerra-Ramírez, M. I. (2005). Los jóvenes del siglo XXI, ¿para qué trabajan? Los sentidos del trabajo en la vida de jóvenes de sectores urbano-populares de la ciudad de México. Revista Mexicana de Investigación Educativa, 10 (25), 419-449. Disponible en: http://www.redalyc.org/pdf/140/14002507.pdf

Hurtado-Prieto, J. (2003). La teoría del valor de Adam Smith: la cuestión de los precios naturales y sus interpretaciones. Cuadernos de Economía, 22 (38), 15-45. Disponible en: https://revistas.unal.edu.co/index.php/ceconomia/article/view/9194/10091, http://www.scielo.org.co/pdf/ceco/v22n38/v22n38a02.pdf, http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S012147722003000100002

King, T. & Bannon, E. (2002). At What Cost? The Price That Working Students Pay for a College Edu­cation. United States Public Interest Research Group, Washington, D.C. Disponible en: http://www.pirg.org/highered/atwhatcost4_16_02.pdf

León, Anibal (2007). Qué es la educación. Educere, 11 (39), 595-604. Disponible en: https://www.redalyc.org/pdf/356/35603903.pdf

Martínez-Rizo, F. (2010). Los indicadores como herra­mientas para la evaluación de la calidad de los sistemas educativos. Sinéctica, 35, 1-17. Disponible en: http://www.scielo.org.mx/pdf/sine/n35/n35a4.pdf

Mèda, D. (2007). ¿Qué sabemos sobre el traba­jo? Revista de Trabajo, 3 (4), 17-32. Disponible en: http://www.trabajo.gob.ar/downloads/estadisticas/2007n04_revistaDeTrabajo.pdf

México (1917). Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Diario Oficial de la Federación, 5 febrero de 1917. Disponible en: http://www.sct.gob.mx/JURE/doc/cpeum.pdf

México (2015). Ley Federal del Trabajo. Diario Oficial de la Federación, 24 febrero de 2018. Disponible en: http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/125_220618.pdf, http://www.senado.gob.mx/comisiones/desarrollo_social/docs/marco/Ley_FT.pdf

México, Subsecretaría de Educación Superior (2010). Los jóvenes y la educación. Encuesta Nacional de la Juventud 2010. México: Secretaría de Educación. Disponible en: http://www.sep.gob.mx/work/models/sep1/Resource/2249/1/images/vf-jovenes-educacion-ninis.pdf

Moreau, M. P. & Leathwood, C. (2006). Balancing Paid Work and Studies: Working (‐Class) Students in Higher Education. Studies in Higher Education, 31 (1), 23-42. DOI: http://dx.doi.org/10.1080/03075070500340135

Motte, A. & Schwartz, S. (2009). Are Student Employment and Academic Success Linked? Millennium Research Note #9. Disponible en: https://qspace.library.queensu.ca/bitstream/handle/1974/5817/090415_Student_Employment_RN9.pdf;jsessionid=91E535B1E4CAF9D4AFB37949CE8E1814?sequence=1

Nonis, S. A. & Hudson, G. I. (2006). Academic Per­formance of College Students: Influence of Time Spent Studying and Working. Journal of Education for Business, 81 (3), 151-159. DOI: http://dx.doi.org/10.3200/JOEB.81.3.151-159

Pascarella, E. & Terenzini P. (1991). How College Affects Students. San Francisco: Jossey-Bass.

Rochford, C.; Connolly, M. & Drennan, J. (2009). Paid part-time employment and academic per­formance of undergraduate nursing students. Nurse Education Today, 29 (6), 601-606. DOI: https://doi.org/10.1016/j.nedt.2009.01.004

Salamonson, Y.; Everett, B.; Koch, J.; Andrew, S. & Da­vidson, P. M. (2012). The Impact of Term-Time Paid Work on Academic Performance in Nursing Stu­dents: A Longitudinal Study. International Journal Nursing Studies, 49 (5), 579-585. DOI: https://doi.org/10.1016/j.ijnurstu.2011.10.012. Disponible en: https://www.academia.edu/12246422/The_impact_of_term-time_paid_work_on_academic_performance_in_nursing_students_A_longitudinal_study

Taylor, G.; Lekes, N.; Gagnon, H.; Kwan, L. & Koest­ner, R. (2012). Need Satisfaction, Work-School Interference and School Dropout: An Applica­tion of Self-Determination Theory. British Journal Educational Psychology, 82 (4), 622-646. DOI: 10.1111/j.2044-8279.2011.02050.x

Vázquez-Galicia, L. E. (2009). ¿Estudias y trabajas? Los estudiantes trabajadores de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Azcapotzalco. Revista Latinoamericana de Estudios Educativos (México), 39 (3-4), 121-149. Recuperado 24 fe­brero de 2018 en: http://www.cee.edu.mx/revista/r2001_2010/r_texto/t_2009_3-4_06.pdf

Vélez-van Meerbeke, A. & Roa-González, C. N. (2005). Factores asociados al rendimiento académico en estudiantes de medicina. Educación Médica, 8 (2), 24-32. Disponible en: http://scielo.isciii.es/pdf/edu/v8n2/original1.pdf

Watanabe, L. (2005). The Effects of College Student Employment on Academic Achievement. The University of Central Florida Undergraduate Research Journal, 1, 38-47. Disponible en: https://www.urj.ucf.edu/docs/urjmanuscript_watanabe_080509.pdf

Notas de autor

* Es profesora de la Facultad de Odontología de la Universidad Autónoma de Nuevo León, UANL, México, 43 años como docente, jefe del Departamento de Operatoria Dental.

** Es profesor e investigador, 31 años como docente, asesor de 36 tesis de maestría y 5 tesis de doctorado.

Información adicional

Para citar este artículo / To cite this article: Salinas-Quiroga, M. D. & González-Salazar, F. (2019). Influencia del trabajo sobre el promedio académico en estudiantes de odontología. magis, Revista Internacional de Investigación en Educación, 12 (24), 41-52. doi: 10.11144/Javeriana.m12-24.itpa

Descripción del artículo | Article description: Artículo de investigación analítica, derivado del proyecto Influencia del trabajo y tipo de trabajo sobre el promedio escolar en estudiantes de odontología, en el marco de los procesos de calidad educativa y en busca de la mejora continua, identifica los factores relacionados con los promedios académicos

Contexto
Descargar
Todas