Arte en la ruralidad y prácticas estéticas campesinas en América Latina
Convocatoria 18-1: enero-junio 2023


Editora invitada: Melissa Vargas Franco*
Cierre: 30 de junio de 2022.

 

Reflexionar sobre la producción estética, el arte, la música y lo escénico desde la ruralidad nos invita a reconectarnos con la poética intrínseca de habitar un territorio, caminarlo, navegarlo, cantarlo, sembrarlo, lucharlo y cuidarlo. Tarea de largo aliento ha sido regresar a pensarnos la vida a través de la semilla y esta lección campesina es imprescindible para imaginar nuevos mundos posibles. El campo es toda la memoria viva que contiene la lucha por la vida en un sentido completo, la existencia a través del alimento y del agua que revela al mismo tiempo la tensión por la dueñitud, término propuesto por Rita Segato quien nos invita a pensarlo como lo opuesto a la soberanía de la tierra, la desigualdad estructural y el sistema económico que insiste en construir políticas que no protegen la vida.


Hace poco leí sobre la conexión profunda y milenaria que existe entre las raíces de los árboles y plantas. La investigadora Suzanne Simard nos revela que estos seres vivos comparten energía vital, se comunican, se perciben, se cuidan, respiran y se ayudan entre sí. Raíces de hongos (micorrizas) son las principales colaboradoras en este proceso de estesis viva y potente, son conectoras de este entramado subterráneo. Reciben azúcares y carbohidratos de la clorofila y a cambio entregan minerales que están en la tierra. Quiero imaginar que la gente campesina es esa estesis visible, esa comunidad a la que nos sumamos cotidianamente.
También precisan en las investigaciones que, si el bosque tiene algún tipo de deficiencia, se desarrolla un hongo parásito que se expande con rapidez para acaparar todo, llegando a acabar bosques enteros. Esto último me hace pensar en esa cultura latifundista, que le niega la posibilidad a la gente campesina de trabajar la tierra y me recuerda ese lema en Bolivia, “la tierra es de quien la trabaja”. También vienen a mi episodios de destierro y despojo sufridos por personas campesinas en el Cauca colombiano y en Brasil (Movimiento de los Trabajadores Rurales sin Tierra).


Si bien ha pasado un siglo desde las primeras reformas agrarias en América Latina, es evidente que la dueñitud de la tierra se ha prolongado en nuestros territorios desde el siglo XVI hasta la actualidad. El proteccionismo de los Estados a los grandes latifundistas, la explotación del campesinado, la propagación de los monocultivos que envenenan los territorios y la mercantilización de recursos naturales han sido, entre muchas otras, razones para que la organización y la protesta por quienes trabajan la tierra se haga manifiesta.
Quisiera invitar a artistas, intelectuales, músicas/os, cultoras/es y la comunidad académica en general a compartir sus andares en relación con estos ejes de reflexión. Son conocidas canciones, danzas, documentales, poemas, ritos, bazares, mercados, etc., que nos han mostrado en el pasado cómo tejer con la cotidianidad rural.


Poner el foco en las manifestaciones estéticas a las que nos convoca el campesinado es urgente para articularnos socialmente, para activar la realidad de nuestro linaje campesino y para sabernos parte de un problema. Este dosier se propone como nodo de esas múltiples reflexiones indagar propuestas que amplíen nuestras comprensión de la vida a través del arte en la ruralidad, que narren diálogos estéticos desde la cotidianidad y la lucha campesina y que nos conecten con el conocimiento que se enraíza y se desprende de la tierra.

Posibles ejes de reflexión:

• Resonancias, correspondencias, encuentros/desencuentros entre la dueñitud de la tierra, el campesino y el arte
• Prácticas artísticas y movimientos campesinos de resistencia
• Prácticas simbólicas y de expresión por el cuidado y la preservación de territorios, semillas y soberanía alimentaria
• Relatos, expresiones y otras creaciones desde la memoria viva, colectiva e histórica de la vida campesina
• Arte rural, arte campesino
• Músicas campesinas
• Teatro campesino
• Danzas campesinas
• Prácticas artísticas desde/sobre la vida campesina
• Expresiones estéticas o artísticas campesinas
• Relaciones, tensiones, contrapuntos o resonancias entre arte y artesanía
• Artistas, creadoras y mujeres campesinas
• Artistas campesinos y campesino-descendientes
• El arte, lo popular y lo campesino
• Cine rural, cine campesino y cine sobre el campo
• Documental sobre el campo, sobre el movimiento campesino, sobre sus prácticas o sobre sus problemas
• Expresión artística y activismo campesino
• Creación artística sobre o desde la expropiación, el desarraigo y el despojo de la tierra
• La gastronomía campesina como expresión artística
• Coplas y otras producciones expresivas de la memoria y la vida campesina
• Prácticas artísticas, conocimiento campesino y cuidado del agua
• Expresiones estético-artísticas campesinas y minería
• Articulaciones entre arte, campo y ciudad

*Melissa Vargas Franco es compositora, docente e improvisadora con especial interés en las músicas contemporáneas y experimentales. Cofundadora del Festival Mujeres en la Música Nueva y curadora del ciclo “Libres en el sonido”. Investiga sobre compositoras en América Latina y Colombia, y como miembro del Círculo Colombiano de Música Contemporánea, es la realizadora del programa radial Inmerso en Radio UNAL. Considera la música y la composición como una forma de conocer el mundo. 

[1] Rita Segato, Contra-pedagogías de la crueldad, Buenos Aires, Prometeo Libros, 2018.

[2] John D. Vargas Vega, 50 años de reforma agraria en Bolivia: balance y perspectivas, La Paz: CIDES-UMSA, 2003.

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